Diversa cultural

Diversa Cultural
Diversa Cultural Foto: Especial
La piel del lienzo
La piel del lienzo ı Foto: Especial

LA PIEL DEL LIENZO

Tiene ya destino la tela que he puesto en el caballete. Para el retrato de M. es aún pronto, pero ha llegado mi tiempo. Maduró la tela (bajo el aire y la luz del taller), maduró, si puede, el espejo (deslucido por el tiempo), maduré yo (este rostro marcado, esta tela, este otro espejo). Me miro en la superficie pulida, aún cerrados los tubos, secos los pinceles que desde hace semanas se cubren de polvo. Me miro al espejo, no distraído, no de paso, sino atento, evaluando, midiendo la profundidad del golpe que voy a dar. Un pincel, señores (no me dirijo a nadie en particular, es una manera de decir, un poco retórica, como otras veces me aconteció en esta escritura), un pincel es algo así como un bisturí. No es un bisturí, pero sí algo parecido a un bisturí. […] Me sirvió para injertar piel sobre piel, como ya abundantemente he explicado antes, y esa operación creo haberla hecho, en veinte años de mi vida artística, unas ochenta veces.

En esta otra cirugía plástica, creo no haber quedado muy por detrás de los especialistas: en ningún caso quedaron a la vista las costuras, las cicatrices, los contornos, la señal de los injertos.

José Saramago, Manual de pintura y caligrafía, trad. Basilio Losada Castro, DeBolsillo, 2015.

TE RECOMENDAMOS:
Decálogo de Memphis

││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

ESCRIBIR UN GUION

La originalidad es la confluencia del contenido y de la forma, de una singular elección del tema además de una forma narrativa única. El contenido (el entorno, los personajes, las ideas) y la forma (la selección y la organización de los acontecimientos) se necesitan, se inspiran e interaccionan. El guionista esculpe su historia con el contenido en una mano y el dominio de la forma en la otra. Cuando modelamos la sustancia de una historia una y otra vez, la narración va tomando forma por sí misma.

Una historia no es sólo lo que se cuenta, sino también la forma de contarlo. Si su contenido es un cliché, la forma de narrar también lo será. Pero si la visión del guionista es profunda y original, el diseño de la historia será único. Por el contrario, si la manera de contarla es convencional y predecible, precisará de caracteres estereotipados para representar comportamientos ya desgastados. Pero si el diseño de la historia es innovador, los entornos, los personajes y las ideas deberán ser igualmente nuevos para encajar con él. Damos forma a la narración para que se adapte a la sustancia y después modelamos la sustancia para apuntalar el diseño.

No debemos nunca confundir excentricidad con originalidad. La diferencia por la mera diferencia es algo tan vacuo como el cumplir los imperativos comerciales a ojos cerrados. […] La fórmula de lo “bien hecho” puede ahogar la voz de una historia, pero las extravagancias del “cine de autor”le provocarán problemas de dicción.

Robert McKee, El guion. Sustancia, estructura, estilo y principios de la escritura de guiones, trad. Jessica Lockhart, Alba, 2009.

││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

Bosquejo de las olas
Bosquejo de las olas ı Foto: Especial

BOSQUEJO DE LAS OLAS

Ahora, me parece, las mariposas nocturnas recubrirán el esqueleto que esbocé aquí; la idea del poema obra teatral; la idea de un continuo caudal, no sólo del pensamiento humano, sino también del barco, de la noche, etc., todo fluyendo conjuntamente y cortado por la llegada de las coloridas mariposas. Un hombre y una mujer estarán sentados a una mesa hablando. ¿O guardarán silencio? Será una historia de amor. Al final la mujer dará entrada a la última gran mariposa. Los contrastes pueden ser de este género: la mujer quizá hable, o piense, sobre la edad de la tierra; la muerte de la humanidad, y, luego, las mariposas siguen entrando. Quizá se pueda dejar al hombre en total oscuridad. Francia: se oye el mar, es de noche, un jardín bajo la ventana. Pero hace falta que madure. Trabajo un poco en ello por la noche escuchando en el gramófono las últimas sonatas de Beethoven.

Virgina Woolf, “Sábado, 18 de junio [1927]”, Diario de escritora, sel. Leonard Woolf, trad. Andrés Bosch, Debolsillo, 2025.

││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

Problema infinito
Problema infinito ı Foto: Especial

PROBLEMA INFINITO

El hecho de morir es secundario comparado con el interés que presenta para la vida. Lo extraordinario es que la idea de la muerte justifica cualquier actitud; se puede invocar y puede servir para todo, puede justificar a la vez la eficacia y la ineficacia. Puede uno decir: “¿Para qué hacer nada? ¿Para qué atormentarme? Si, al fin y al cabo, me tengo que morir. O al contrario: Como tengo que morir, como tengo los días contados, he de darme prisa para hacer algo”. Precisamente porque este es un problema sin solución, permite cualquier actitud y sirve en todos los momentos esenciales de la vida. […] La muerte es un problema infinito que lo justifica todo.

Gabriel Liiceanu, E.M. Cioran. Itinerarios de una vida. El apocalipsis según Cioran. (Última entrevista filmada) trad. Joaquín Garrigós, Ediciones del subsuelo, 2014.

││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

TEXTOS PARA NADA

Bruscamente, no, por fuerza, por fuerza, no pude más, no pude continuar. Alguien dijo, no puede permanecer ahí. No podía permanecer allí y no podía continuar. Describiré el lugar, carece de importancia. La cima, muy llana, de una montaña, no, de una colina, pero tan salvaje, tan salvaje, basta. Fango, brezo hasta las rodillas, imperceptibles senderos de ovejas, erosiones profundas. En el hueco de una de ellas yacía yo, al abrigo del viento. Hermoso panorama, sin la niebla que lo velaba todo, valles, lagos, planicie, mar. ¿Cómo continuar? No era necesario empezar, sí, era necesario. Alguien dijo, quizás el mismo, ¿Por qué ha venido? Hubiera podido quedarme en mi rincón, al calor, seco, a cubierto, no podía. Mi rincón, lo describiré, no, no puedo. Simplemente, nada puedo ya, como suele decirse. Digo al cuerpo, ¡Vamos, arriba!, y siento el esfuerzo que realiza, para obedecer, como un viejo penco caído en la calle, que ya no hace, que aún hace, antes de renunciar. Digo a la cabeza. Déjalo tranquilo, quédate tranquila, ella cesa de respirar, después jadea cada vez más. Me siento lejos de esas historias, no debería ocuparme de ellas, no necesito nada, ni ir más lejos, ni quedarme en donde estoy, todo me resulta verdaderamente indiferente. Debería apartarme, del cuerpo, de la cabeza, dejar que se arreglen, dejar que se acaben, no puedo, sería necesario que sea yo quien se acabe.

Samuel Beckett, Relatos, trad. Félix de Azúa, Ana María Moix, y Jenaro Talens, Tusquets, 2005.

││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

LISPECTOR

Poseía una intuición formidable, presentaba en público una actitud distante, hierática, que imponía a los demás, y tenía a su favor novelas y relatos geniales que alcanzaban lo universal sin contradicción. Pero nunca creí en Clarice la misteriosa, la inaccesible, que se definía a sí misma como una mezcla de campesina y de estrella en el cielo. Ella participaba principalmente del Misterio que nos atraviesa a todos, que en el existir toma la forma de los objetos más simples —una mesa—; más evidentes —un huevo—; de los animales más descuidados —las gallinas, que de pequeña sabía imitar—; los más odiados —las cucarachas.

Claire Varin, “Siguiendo su estrella”, en Elsa Leticia García Argüelles (coord.) Clarice Lispector, Rostros, voces y gestos literarios, Embajada de Brasil / UAZ, 2021.

Lispector
Lispector ı Foto: Especial

││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

MILAGRO FUTBOLÍSTICO

Ocurrencia de un evento inesperado que nos favorece. Así, son pruebas palpables de que los milagros existen remontar un marcador adverso de tres o más goles, acceder a la fase siguiente de un torneo porque un equipo ha sido eliminado por secretaría, clasificar a un torneo internacional por la ocurrencia de dos o más resultados favorables, el que al rival la pelota no le entre porque rebota en los palos, que el jugador menos dotado de nuestro equipo meta un golazo, cosas así. Aunque muchos rezan, lo cierto es que milagros como estos ocurren por algo mucho más elemental y claro: en el fútbol, dicen los que saben, la lógica no existe.

Juan Carlos Onetti dice que lo esencial del milagro no es lo milagroso, sino que lo breve.

Francisco Mouat, Patricio Hidalgo, Diccionario ilustrado del fútbol, ilustraciones de Guilio, Lolita Editores, 2012.

││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

TE RECOMENDAMOS:
Decálogo de Memphis │ Arte digital > A partir de una fotografía de Beale Street
> Belén García > La Razón