Diversa Cultural

Diversa Cultural Foto: La Razón de México

│││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

Un juego salvaje ı Foto: Fuente > Especial

UN JUEGO SALVAJE

En fuentes inglesas que datan desde aproximadamente el siglo XIV, encontramos referencias razonablemente fidedignas a un juego de pelota llamado “fut-bol”, pero la igualdad de nombres no garantiza lo más mínimo que se trate del mismo juego. La mayoría de las referencias al futbol en fuentes inglesas medievales proceden de las prohibiciones oficiales del juego en los edictos de reyes y autoridades civiles o de los informes sobre los procesos judiciales contra personas que habían quebrantado la ley por jugar pese a estas prohibiciones. Nada más revelador sobre la clase de juego que entonces se practicaba bajo el nombre de futbol que los constantes y, en general, aparentemente fallidos esfuerzos de las autoridades estatales y locales por suprimirlo. Debía ser un juego salvaje, acorde con el temperamento de la gente de aquella época. La impotencia comparativa de las autoridades encargadas de mantener la paz de la región es extremadamente útil para perfilar la diferencia entre la posición de las autoridades estatales y locales vis-à-vis los ciudadanos […].

Una de las primeras prohibiciones del juego tuvo lugar en Londres, en una proclama de 1324 dada a conocer en nombre del rey Eduardo II por el lord alcalde. A la letra dice: “Proclamación decretada para la Preservación de la Paz […] Dado que el rey nuestro señor parte a tierras de Escocia, a la guerra contra sus enemigos, y nos ha ordenado de manera especial mantener estrictamente la paz […] Y dado que se producen grandes alborotos en la Ciudad debido a ciertos tumultos ocasionados por los numerosos partidos de futbol en los campos públicos, de los cuales muchos males pueden llegar a surgir —Dios no lo permita— ordenamos y prohibimos, en nombre del rey, bajo pena de encarcelamiento, que tal juego sea practicado de aquí en adelante dentro de la Ciudad.

Norbert Elias y Eric Dunning, Deporte y ocio en el proceso de la civilización, trad. Purificación Jiménez, Fondo de Cultura Económica, 2016.

│││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

ÁRBITRO DESPECHADO

El fútbol puede volver a un hombre más ridículo que la bebida. En Old Trafford, campo del Manchester United, en el exterior de la entrada de los jugadores, enuna mañana de marzo desapacible y revuelta, el viento hizo tambalearse por el asfalto a un viejo empapado que se agitaba en su abrigo como un cartel arrancado, hasta dejarlo tendido frente a la ventanilla de mi coche. Acto seguido, tamborileó con los dedos en el cristal mientras gritaba con insistencia. Era un anciano delgado con barba de varios días y un cuello como el de un gallo joven. En el coche había tres personas, pero a él sólo le interesaba una: el chico de la parte de atrás, que era delgado, que tenía dieciocho años y que aparentaba menos. Mientras yo bajaba la ventanilla, el viejo metió la cabeza en el coche y mediante un galimatías jadeante se dirigió farfullando al joven. Era uno de esos acertijos de los aficionados de fútbol que giran en torno a una de las leyes del juego, en el que se inventan cierto incidente improbable, como que se pinche la pelota en el momento de entrar en la portería, y entonces el interrogador pone en entredicho la decisión del árbitro. Este problema concreto se hacía incomprensible debido a la ronquera y a la ansiedad de aquel tipo, que repetidamente se interrumpía para chillar: “Yo era árbitro, ¿sabes?”. La última vez que lo dijo dejó de hablar del todo, y el chico al que intentaba impresionar, George Best, del United y de Irlanda del Norte, le sonrió con delicadeza y dijo “hasta luego”. Arrancamos. Best añadió: “Ahora pasa constantemente”. A continuación, se metió un caramelo en la boca y su rostro adoptó ese aire pensativo con el que los jóvenes educados se disculpan por no establecer contacto con la generación de los mayores.

Arthur Hopcraft, Hombre de fútbol, trad. Joan Soler Corner, 2019.

Árbitro despechado ı Foto: Fuente > Especial

│││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

MUSSOLINI INAUGURA EL ESTADIO LITTORIALE ı Foto: Fuente > Especial

MUSSOLINI INAUGURA EL ESTADIO LITTORIALE

Como pasó poco después con Hitler, quien encargó al arquitecto Albert Speer que diseñara un Reich que durase mil años, Mussolini también dio importancia a la arquitectura a la hora de construir su imperio, remedo fascista en el siglo XX del antiguo imperio romano. Entre los proyectos que debían dar gloria al nuevo régimen, sobresalía el de un estadio de futbol.

El rey Emmanuelle III colocó la primera piedra del estadio Littoriale de Bolonia en 1925. Las obras, supervisadas por Leandro Arpinati, concluyeron oficialmente el 29 de octubre de 1926, exactamente cuatro años después de la Marcha sobre Roma, gracias a la cual el Partido Nacional Fascista tomó el poder en Italia. Dos días más tarde, Benito Mussolini hizo su entrada triunfal al estadio montado a caballo; Arpinati organizó meticulosamente un desfile para inaugurarlo, celebrar el aniversario de la Marcha sobre Roma y exaltar la figura del dictador, aunque la jornada se saldó con un intento de asesinato al Duce y la muerte de su asaltante quien estuvo a punto de cambiar la historia.

Anteo Zamboni, un joven boloñés de quince años, proveniente de una familia de clase media, estaba atento en el momento en que Mussolini, una vez finalizado el acto, se subió al coche oficial descapotable para dirigirse a la estación del tren entre aplausos, en una escena que bien podría recordar a algunas de la película Amarcord, de Federico Fellini.

Según el diario católico El Siglo Futuro, “El criminal logró colocarse en primera fila entre la muchedumbre, y, al pasar el vehículo presidencial, se adelantó e hizo fuego con una pistola que disimulaba en el bolsillo. El Duce salió ileso del atentado de forma milagrosa: la bala atravesó la banda de la Orden de los Santos Mauricio y Lázaro, el cuello de su chaqueta y la chistera del alcalde de Bolonia que éste sostenía en su regazo, y se estrelló finalmente en el revestimiento del coche. El autor del atentado fue asesinado a golpes en el mismo lugar donde lo capturaron los fascistas que acompañaban al Duce”.

Cristóbal Villalobos Salas, Fútbol y fascismo, Altamarea Ediciones C.B., 2020.

│││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││

EL ORIGEN DE LA FOOTBALL ASSOCIATION

El otoño inglés, desde luego, no es la mejor época del año. La gente, para resguardarse, se va a las tabernas y es en una de ellas donde va a nacer el fútbol moderno, para que luego digan que las tabernas no sirven para crear cosas o resolver conflictos. Nos trasladamos al Londres de la época victoriana, en honor a Victoria I de Inglaterra, una de las mejores reinas que los británicos han tenido a lo largo de su historia. Había algunos periódicos ya famosos en aquella época, el The Times, The Field y el Bell’s Life, y este último sugirió que, si verdaderamente el fútbol se iba a implantar, necesitaba de unas reglas y códigos estandarizados y no que cada escuela impusiese sus propias normas.

Un 26 de octubre de 1863, en la llamada Freemason’s Tavern de la Great Queen Street, tuvo lugar la primera reunión entre representantes de once clubes londinenses, entre los que destaca el Blackheath. Anteriormente ya había habido una reunión en Cambridge, en donde se había impuesto prácticamente la separación entre el fútbol y el rugby, junto con la prohibición del hacking, la famosa modalidad en la que se daba una patada en la espinilla del adversario. Aun así, esta primera reunión sí que unificó varias cosas: por ejemplo, las dimensiones del juego, el ancho y alto de las porterías y la regla de fuera de juego. No hubo consenso en la prohibición del hacking, y de hecho el Blackheath se retiraría poco después al no estar a favor de su prohibición, y en la eliminación permanente de la utilización de las manos. Tras una serie de reuniones en las que se limaron ciertas asperezas y se bebieron unas cuantas jarritas de cerveza, por fin, el día 1 de diciembre, nace la Football Association y, por primera vez en la historia, se saca el primer código unificado de reglas (concretamente 13) junto con una definición de términos, aunque la FIFA habla de 14.

Marcos Uya Esteban, Breve historia del fútbol, Ediciones Nowtilus S.L., 2019.

El origen de la football association ı Foto: Fuente > Especial

│││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││││


Google Reviews