110 mil acuden el primer día

EDC México: El Shaq rompe el tablero, pero en la tornamesa

Quien fuera estrella de basquetbol incluye en su set ‘La Chona’ y ‘NUEVAYoL’; la española Indira también sorprende

EDC 2026
EDC 2026 Foto: EDC

Nunca mejor dicho cuando el Electric Daisy Carnival (EDC), como es una costumbre, rebautiza la atmósfera a veces azulada y otras veces contingente de la Ciudad de México como el Cielo Eléctrico y la relación que tiene el culto efímero que cada año ilumina el firmamento del oriente de la capital más fiestera del continente.

El cielo eléctrico del EDC en la primera de tres jornadas en el Autódromo de los Hermanos Rodríguez, llevó su nombre como prendedor en la solapa. Al menos un ciento de drones se elevaron durante las horas nocturnas para permanecer suspendidos en el costado este del complejo, pero perceptible prácticamente desde cualquier punto de esta fiesta de fiestas, con las inconfundibles siglas de este carnaval.

También fue palpable la disposición que el festival ha ido construyendo con los años alrededor de la relación entre la tecnología y la naturaleza, pero también sobre los cuatro elementos primigenios: agua, fuego, aire y tierra.

Un Neon Garden muy techno

El escenario Neon Garden es siempre territorio techno y sus variantes: hard techno, acid y tech house psy trance. También suele ser la atmósfera mutante –porque, más que escenarios, son atmósferas– en las que el público fluctúa, según sus gustos musicales o su disposición por los territorios amablemente inhóspitos y por el descubrimiento. Y es que al EDC sobre todo se viene a descubrir. Por todos lados se observó a personas, vestidas de las maneras más estrafalarias y simpáticas, activando el Shazam para no olvidar el nombre del mix que le hacía mover el bote.

El Neon Garden de este año estuvo nublado. El EDC usó un enorme techo para cubrir la amplísima explanada en la que se reunieron miles de personas y, por supuesto, colmaron el espacio. Colgando de ese enorme techo desmontable se colocaron figuras esféricas, muchas agrupadas como grumos en el cielo o, mejor dicho, como nubes a través de las cuales las luces relampagueaban. Era una tormenta eléctrica en toda forma. Cómo no recordar el video meme donde alguien advierte a la población que se guarezca por que se avecina una “tormenta electrónica”.

La causante de este fiestón, una diosa del psytrance y psytechno, la española Indira Paganotto, dueña del apelativo “Psy mama” –lo lleva tatuado en el pecho, a la altura de las clavículas–, rankeada en el top 40 de los mejores DJ en el mundo, portada de la revista DJ Mag en mayo de 2024, que la anunciaba como la llamada a reinar la cultura del tornamesa, y un boom de la música electrónica después de la publicación de su EP Gipsy Queen, cuya rola homónima se está convirtiendo en un clásico, por esa atípica combinación entre flamenco y hard techno.

Indira tiene una manera muy particular de fluctuar entre géneros y entre los beats por minuto (bpm). A diferencia de muchos DJ, la nacida en Islas Canarias escala con peldaños, acelera y aminora el ritmo con soltura, no usa muchos fades, es decir sutiles descensos y ascensos, sino que explota con pericia los injertos musicales, y eso la hace ruda, vertiginosa sin miedo.

Y sobre el escenario demostró sus virtudes con precisión, mientras las nubes relampagueantes del Neon Garden hacían realidad eso del Cielo Electrónico. Este lugar fue la más fina representación del agua.

Neon Garden del EDC México 2026
Neon Garden del EDC México 2026 ı Foto: EDC

Wasteland, un territorio hardstyle, hardcore y raw

Luego está el fuego, literalmente, el fuego, tan incendiario, cálido, febril, dueño de las circunstancias, flameando por metros y metros en las alturas. Es claro, estuvimos en la atmósfera de Wasteland, territorio hardstyle, hardcore y raw.

El maestro de ceremonias, un tal Dj Diesel, en otros oficios conocido como Shaquille O’Neal, dueño de cuatro campeonatos de la NBA, tres anillos de MVP con los Lakers, campeón olímpico del año 1996 con la Selección de Basquetbol de Estados Unidos y protagonista de la película Kazaam, donde actúa como el genio de la lámpara.

El performance de Shaq fue denso, pero no por ello dejó de ser coqueto, pachanguero, aunque siempre con los decibeles tan perfectamente pensados para hacer vibrar el tórax mientras dominaba el dubstep y salían llamaradas a diestra y siniestra en lo alto de los contenedores grafiteados que todos los años hacen la arquitectura del territorio.

“Levanten las manos”, “te amo”, “viva México”. El Shaq fue bastante conversador y todo el tiempo en español. Y también se puso algunas rolas muy familiares: “El sonidito” y “La Chona”, además de “Nuevayol”, del artista del momento, Bad Bunny, prendieron. Y el público Wasteland, por suponer que es del todo exigente, no tuvo reparo en ponerse a chanclear. El Shaq rompió el tablero una vez.

Algo curioso pasó en este escenario. Así como salían flamazos constantemente, en el rostro se sentían gotículas de un líquido extraño. No estaba lloviendo, el cielo estuvo completamente despejado. La organización de Ocesa confirmó que suelen usarse aspersores de agua en atmósferas de este tipo, sobre todo en un escenario equipado hasta los dientes de lanzallamas.

La asistencia del primer día de tres fue de 110 mil personas.

Wasteland del EDC México 2026
Wasteland del EDC México 2026 ı Foto: EDC