La cuarta entrega de la serie Bridgerton ha dado mucho de qué hablar, pero una de las grandes dudas que tienen los fans del proyecto de Netflix es quiénes eran Tony Cooper y Nicholas Braimbrigde, dos personas que son mencionadas brevemente al inicio de los créditos finales.
¿Quiénes eran Tony Cooper y Nicholas Braimbrigde de Bridgerton?
“En memoria de Tony Cooper y Nicholas Braimbrigde”, decía el mensaje con el que Bridgerton rindió un pequeño pero emotivo homenaje hacia dos integrantes clave de su equipo, quienes fallecieron antes del estreno.

Este breve momento en pantalla buscaba agradecer por el trabajo tras bambalinas de los dos hombres que ayudaron a crear el mundo de época que disfrutamos en la plataforma de Netflix, siendo esta una manera de reconocer a quienes ayudaron a construir la historia desde el lado técnico.
Ninguno de los dos es un personaje de la trama, sino profesionales que trabajaron en el área de transporte de producción y en el departamento de arte tanto para la serie como para su spin-off, Queen Charlotte: A Bridgerton Story.
Por un lado, Nicholas Braimbridge era un artista escénico que trabajó como parte del equipo de acabados decorativos que podemos apreciar en las residencias y salones de la serie.
Era reconocido en la industria por su dominio en técnicas de ‘faux finishing’, perfeccionadas durante años al trabajar con diseñadores de interiores de alto nivel antes de pasar al cine y la televisión.
Tras su muerte en mayo del 2025, Alison Gartshore, miembro del equipo de arte de Bridgerton, impulsó una declaración de GoFundMe para apoyar a sus hijas adolescentes.

Por su parte, Tony Cooper era un conductor de unidad, encargado de trasladar a actores, miembros del equipo, utilería y equipos entre las diferentes locaciones de rodaje de las series que conforman el universo de Bridgerton.
Si bien su labor fue discreta, era fundamental para que el rodaje se mantenga en tiempo y forma: sin los conductores, el equipo no llega, el material no se mueve y el cronograma se complica.
El homenaje a Tony Cooper y Nicholas Braimbrigde destaca la importancia del trabajo fuera de escenas para crear proyectos de entretenimiento.


