EL PRÓXIMO 19 de abril, Yeri Mua tomará el escenario del Auditorio Nacional de la CDMX, uno de los recintos más emblemáticos del país, con un espectáculo que, promete, marcará un antes y un después en su carrera. Y fiel a su estilo frontal, lo dejó claro desde el arranque: “Me pone contenta presentar toda mi vulgaridad en el máximo esplendor en un lugar tan grande”.
Durante la conferencia en la que dio detalles de su espectáculo, la jarocha no ocultó la felicidad. “Es emocionante para mí. Un Auditorio Nacional era algo que hace años no veía venir; inclusive cuando incursioné en la música, tampoco me imaginaba un escenario tan grande y tan importante”, confesó.
Sin embargo, aseguró que no vive obsesionada con rankings: “No busco ser la número uno ni la mejor, porque no me gusta traumarme con eso. Me gusta divertirme, pasarla bien y disfrutar la etapa que estoy viviendo”, detalló.
Consciente de las críticas que la rodean, Yeri fue tajante: “Estoy acostumbrada a ser atacada constantemente y criticada, y no los culpo. Soy un personaje demasiado irreverente, demasiado sacado de lo normal”. Y remató con la frase que encendió la sala: “Nunca me voy a achicar para caber en lo normal para la sociedad, me vale absolutamente”.
El show del 19 de abril, adelantó, será completamente distinto a lo que ha presentado antes. “Cambiamos absolutamente todo: setlist, vestuarios, coreografías, bailarines. Va a ser una noche muy mágica y muy body”, dijo entre risas. También lanzó una invitación directa a su fandom: quiere verlos producidos, con outfits espectaculares y listos para brillar. “Es el día más importante de mi vida y también de mi fandom”.
Más allá de la personalidad que la caracteriza, la intérprete abrió una ventana íntima. Habló de su salud mental sin filtros: “Soy una persona que va a terapia, que se medica, que ha sufrido depresiones, hasta intentos de suicidio. He pasado por cosas muy fuertes”, confesó.
Su tema “Modo antidepresivo” —explicó— representa esa etapa vulnerable que también forma parte de ella. “Puede que los domingos llore y los lunes vaya al psiquiatra y los martes vaya a pilates. Soy tan humana que me es imposible creer que me tomen como ejemplo”.
Sobre el reguetón mexa, fue crítica con la industria: “El ego y la envidia no dejan despuntar al género. Si las mujeres se apoyaran más y los hombres dejaran de ser misóginos, otra cosa sería”. Aun así, se dijo optimista y dispuesta a experimentar con hyperpop, electropop y sonidos más melódicos. “No es que me quiera agringuear, pero estoy probando nuevos sonidos sin dejar mi esencia”, dijo.
Entre sueños pendientes, mencionó colaboraciones deseadas con Kali Uchis, Ice Spice, Cardi B y figuras del old school como Arcángel. Pero antes, aseguró, quiere consolidar su propio camino.
A la Yeri Mua pequeña le diría que no se arrepiente. “Intenté tener una vida normal, ir a la universidad como cualquier chava. No se pudo. Dios tenía otros planes para mí y lo agradezco”, concluyó.