La película Emergencia Radioactiva es todo un éxito en la plataforma de Netflix gracias a su impactante historia que resulta que está basada en hechos reales. Ahora, te contamos sobre la tragedia que ocurrió en Brasil y dejó su marca en el país.
La historia real de la Emergencia Radioactiva
Emergencia Radioactiva sigue la historia del llamado accidente con el cesio-137, un episodio que ocurrió en 1987 en la ciudad de Goiânia, el cual es considerado como uno de los peores desastres radiológicos del mundo fuera de una central nuclear.
El accidente comenzó cuando unos recolectores encontraron una máquina de radioterapia abandonada en una clínica y comenzaron a manipular el dispositivo, sin saber que con esto liberarían un material altamente radioactivo.

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El elemento era el cesio-137, una sustancia peligrosa que también formó parte de la explosión de Chernobyl, uno de los mayores desastres nucleares del mundo. Tras dispersarse, este elemento comenzó a contaminar a personas, objetos y espacios en toda la ciudad.
El material tenía un brillo azulado que llamó la atención de las personas quienes sin imaginar el riesgo, lo tocaron y hasta lo llevaron a sus casas, donde dejaron a su entorno expuesto al mismo.
Como consecuencia, cuatro personas murieron por exposición directa y más de 200 resultaron contaminadas, mientras que miles debieron someterse a controles médicos ante el temor de haber estado en contacto con la radiación.

La crisis desplegó un operativo sanitario con evacuaciones, rastreo de contactos y tareas de descontaminación que marcaron un antes y un después en Brasil.
En la película vemos la historia transformada en un thriller dramático que muestra a las víctimas, los científicos y los médicos que lucharon para contener la tragedia. Asimismo, muestra a varias personas involucradas reales.
En ese sentido, aparece una de las primeras víctimas, María Gabriela Ferreira, esposa del chatarrero quien alarmó a las autoridades sobre el objeto peligroso. Leide das Neves Ferreira murió con solo seis años tras ingerir el celsio.
Cabe mencionar que los recolectores de basura, Wagner Pereira y Roberto Alves sobrevivieron a la contaminación, así como el dueño de la chatarrería. Sin embargo, se estima que al menos 20 personas más fallecieron por enfermedad provocadas por el contacto con elementos nucleares.

