The Walt Disney Company ha iniciado oficialmente una nueva era bajo el liderazgo de Josh D’Amaro, quien ha asumido el cargo de Director Ejecutivo. Este nombramiento, que se formalizó el pasado 18 de marzo de 2026, marca el final definitivo de la etapa de Bob Iger y el comienzo de una administración que promete ser más moderna, ágil y, sobre todo, cercana a las audiencias globales.
D’Amaro, un veterano con 28 años de trayectoria dentro de la organización, hereda un imperio sólido, pero enfrenta el desafío monumental de equilibrar la rica tradición de historias clásicas con las exigencias de las nuevas tecnologías y el consumo digital.
A diferencia de los relevos de mando anteriores, en ocasiones marcados por la incertidumbre, la llegada de D’Amaro ha sido diseñada para representar estabilidad y confianza en los mercados financieros.

Cuenta con el respaldo de Bob Iger, el histórico líder, que regresó en 2022 para estabilizar las finanzas de la empresa, no abandonará la compañía de inmediato.
Iger permanecerá como asesor estratégico hasta finales de 2026, asegurando que el conocimiento y experiencia de décadas sea transmitido adecuadamente al nuevo equipo directivo.
A sus 54 años, Josh D’Amaro goza de una popularidad inusual entre los entusiastas de Disney. Durante su gestión previa como presidente de la división de Parques, Experiencias y Productos, se volvió una figura recurrente en los parques, interactuando directamente con empleados y visitantes.
Esta cercanía le otorga una claridad única para entender lo que el público desea realmente.
One Disney: La visión del futuro
La idea principal de D’Amaro es el plan One Disney. Su objetivo es que todas las partes de la empresa, desde las películas hasta las tiendas, dejen de trabajar por separado y se unan para seguir una misma meta.
Para ejecutar esta visión, contará con Dana Walden, la nueva Directora Creativa, quien supervisará el crecimiento de franquicias vitales como Marvel, Star Wars y Pixar.
Además, D’Amaro tiene la tarea de gestionar una inversión histórica de 60,000 millones de dólares durante la próxima década.
Este capital se destinará principalmente a la expansión de parques temáticos y cruceros, sectores que actualmente representan el motor financiero más importante de la corporación.
Con Josh D’Amaro, Disney apuesta por una evolución donde la tecnología sea el soporte, pero la “magia” y la conexión emocional sigan siendo el corazón del negocio.
El mundo del entretenimiento observa con atención cómo este nuevo liderazgo transformará el futuro del cine y el streaming.


