De la mano de la primera actriz Rosa María Bianchi, José Esteban Pavlovich presenta 1974, un viaje hacia el silencio y la ausencia que forma parte de la Competencia Iberoamericana de Cortometraje dentro del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) 41. Por su parte, Tú y yo, de Néstor Orozco con la actuación protagónica de Germán Bracco, explora la ausencia paterna y compite en la sección Hecho en Jalisco del mismo encuentro fílmico.
En entrevista para La Razón, Pavlovich compartió que su corto “nació de una imagen de mí flotando en una alberca y viendo mi sombra sobre los azulejos de la alberca, me quedaba ahí flotando, y en un chispazo nacen ciertas ideas; luego, el guion surge específicamente cuando me da Covid, de una navidad a un año nuevo, y esa semana que estuve aislado en mi cuarto lo escribí, mientras veía desde el balcón la alberca vacía de mi abuela.
“Entonces otra vez una imagen de una alberca me pareció muy poderosa, había una metáfora ahí, algo que necesitaba expresar y después pasó algo muy curioso porque termino de escribir el guion y al año siguiente me vuelve a dar Covid en las mismas fechas, me vuelvo a aislar y ahí terminé de hacer la segunda reescritura del guion y salió, entonces es un corto que nace desde un estado de conciencia de aislamiento”.

La mística de Oca compite por el Premio Mezcal del FICG 41
La historia de 1974 se sitúa en el ocaso de la vida de Aurelia, quien regresa al deteriorado hotel junto al mar donde solía vacacionar con su familia en la década de los 70. Medio siglo después, los pasillos solitarios, la inquietante orilla del mar y una alberca vacía se convierten en el escenario donde finalmente debe enfrentarse al eco de su nombre.

Tú y yo
Igualmente en entrevista, Néstor Orozco explicó que Tú y yo “nació de cuestiones personales mías principalmente, creo que en ese momento de mi vida en particular estaban resonando ciertos elementos más porque veníamos de la pandemia y tuvimos que reconectarnos, en mi caso con mis figuras paternas, de forma más directa y justo creo que en ese punto fue cuando empecé a revivir ciertas inquietudes que estaban ahí pendientes, que fueron poco a poco tomando forma y que con el paso del tiempo empecé a plasmar dentro del guion que posteriormente reescribí con Mario López”.
Haciendo una exploración del amor en sus distintas formas, el corto nos lleva junto a Tomás, quien atestigua cómo su hermano menor resiente el abandono de su papá, acentuado luego de un cumpleaños. La dinámica se transforma al recibir una llamada del padre, quien promete compensarlos con una escapada y pese a saber que se trata de una promesa frágil, Tomás accede a emprender el viaje por el bienestar de su hermano.
El FICG sigue siendo un espacio de visibilización para jóvenes talentos del cine mexicano y estos dos cortometrajes son buenos ejemplos de ese apoyo.


