Inicia gira en el país

BTS y el poder del ARMY: México, en el centro del fenómeno global

La banda surcoreana llega a la CDMX tras romper récords con más de un millón de personas que buscaron boletos; marcas activan fan days, mientras seguidores organizan ahorros y acciones sociales para recibirlos

Los integrantes de la banda, en marzo 
en su show de Seúl.
Los integrantes de la banda, en marzo en su show de Seúl. Foto: Bighit Music/Netflix

La agrupación BTS no aterriza en México: se instala en él. Esta semana, con presentaciones programadas el 7, 9 y 10 de mayo en Estadio GNP Seguros, el grupo surcoreano confirma que su impacto no sólo es global, sino profundamente local en uno de los territorios donde su fandom ha alcanzado niveles inéditos.

  • El Tip: SU REGRESO en 2026 con el concierto en Seúl alcanzó 18.4 millones de espectadores en streaming, posicionándose entre los eventos musicales más vistos.

La expectativa es grande: más de 1.1 millones de personas intentaron conseguir boletos en México para una cifra superior a los 150 mil lugares disponibles, generando filas virtuales de horas, accesos intermitentes y una conversación digital que dominó tendencias durante días, con usuarios denunciando fallas, reventa y saturación en plataformas de venta.

Inicia gira 
en el país
Inicia gira en el país ı Foto: Alejandra Muciño y Cuartoscuro

La magnitud del fenómeno se refleja en cifras. BTS acumula más de 100 millones de discos vendidos a nivel mundial, más de 16 mil millones de reproducciones en Spotify y más de 30 mil millones de visualizaciones en YouTube, consolidándose como los más consumidos del siglo XXI. Su catálogo rebasa los 60 mil millones de streams globales y sólo en su regreso en 2026, sumó más de 552 millones de reproducciones en un mes.

  • El Tip: El pasado 6 de febrero, seguidores se manifestaron para que Profeco verificara los procesos de Ticketmaster en la venta.

A esto se suma una gira internacional de más de 80 fechas, con ingresos proyectados superiores a mil millones de dólares y un impacto económico global que rebasa los cinco mil millones, impulsado por turismo, consumo cultural y mercancía oficial.

Los entrevistados han ido a conciertos de BTS en otros países
Los entrevistados han ido a conciertos de BTS en otros países ı Foto: Alejandra Muciño y Cuartoscuro

Pero detrás de esas cifras está el ARMY. Más que un fandom, es una estructura global organizada en más de 190 países, capaz de coordinar campañas digitales, impulsar ventas y sostener el posicionamiento del grupo en rankings internacionales.

  • 50 bailarines incluye el espectáculo de su gira

Estados Unidos concentra el mayor peso en industria, premios y visibilidad mediática; el sudeste asiático destaca por la magnitud de su base de fans; y México se ha consolidado como uno de los territorios con mayor intensidad de participación y conexión emocional.

“Esto es mucho más que música”, explica a La Razón Alejandra Muciño, fan desde 2015. “BTS es una comunidad, es un mensaje, es algo que realmente te mueve”. Su vínculo con el grupo se fortaleció en 2018, tras ver el discurso de RM en la ONU dentro de la campaña Love Yourself. “Ahí entendí que no eran sólo artistas, que había algo más profundo, algo que conecta contigo y con otras personas”.

  • Mil 861 mdp es la derrama prevista en la CDMX

Formar parte del ARMY implica también un proceso formal. Existe una membresía oficial, con costo aproximado de 22 dólares al año (381 pesos), que permite acceder a contenido exclusivo y a preventas de conciertos. Jessica Barón, quien asistirá a los tres shows en la capital, lo explica: “Necesitas registrarte, tener tu membresía y un código. Sin eso no puedes comprar boletos, es la única forma de entrar a la preventa”.

Aun así, el acceso no está garantizado. Conseguir boletos se ha convertido en una experiencia extrema. “Nunca había vivido algo así”, relata Muciño. “Intenté comprar en Estados Unidos, en Europa, en Sudamérica, y no pude. Sólo logré conseguir aquí en México, porque hay millones de fans como yo, que viajan para lograr estar en uno de sus conciertos más esperados”, relata.

Los entrevistados han ido a conciertos de BTS en otros países
Los entrevistados han ido a conciertos de BTS en otros países ı Foto: Alejandra Muciño y Cuartoscuro

La estrategia, en muchos casos, fue colectiva. “Es trabajo en equipo”, añade Jessica. “Mi hermana y mi prima lograron entrar antes que yo. Así conseguimos los boletos, si no, no hubiera sido posible”, agrega.

Los precios reflejan la demanda: desde mil 500 pesos en zonas altas hasta más de 17 mil en paquetes VIP. Sin embargo, el verdadero esfuerzo comenzó años atrás. “Llevamos ahorrando prácticamente cuatro años”, afirma Muciño. “Desde que empezaron a entrar al servicio militar sabíamos que esto iba a pasar, que estarían juntos de nuevo, y que se convertiría en un fenómeno global. Es algo que planeas con tiempo porque sabes que no es fácil”, comenta.

Ese periodo también estuvo marcado por la incertidumbre emocional. “Lloré muchísimo cuando anunciaron lo del servicio militar”, recuerda Jessica. “Sabías que no los ibas a ver como grupo durante mucho tiempo, pero al mismo tiempo seguías apoyando todo lo que sacaban en solitario”. Durante ese lapso, explica, el fandom se mantuvo activo a través de streaming, votaciones y seguimiento constante a cada proyecto de los integrantes en solitario.

LOS ENTREVISTADOS han ido
a conciertos de BTS en otros países.
LOS ENTREVISTADOS han ido a conciertos de BTS en otros países. ı Foto: Alejandra Muciño y Cuartoscuro

CDMX, EL EPICENTRO. La intensidad del fenómeno se refleja en datos contundentes. La capital mexicana es actualmente la ciudad con más oyentes mensuales de BTS en el mundo, con más de 700 mil usuarios activos, dentro de un país que supera los 14 millones de escuchas de K-pop. Este volumen convirtió la venta de boletos en un fenómeno social que generó presión sobre plataformas, denuncias por reventa e incluso movilización digital para exigir transparencia en el proceso.

“Estabas horas en la fila virtual y al mismo tiempo en redes viendo si todavía había boletos”, relata Muciño. “La gente avisaba: ya no hay, ya no pierdas tiempo. Era como una coordinación entre fans en tiempo real”.

Por su parte, la seguidora Marcela Vázquez, resalta que fue muy difícil lograr una entrada: “Mi hermana y yo ahorramos por dos años para poder comprar los boletos y viajar de Mérida a la Ciudad de México , pero la fila virtual era imposible, y Ticketmaster no daba soluciones. Fui de las fans que se quejaron ante Profeco para que fuera clara y justa la venta.

“También como parte de las ARMY queríamos evitar la reventa donde hubo grupos en redes, que se disparaban hasta en 60 mil pesos los boletos. Al final con una de las chicas de la comunidad, logramos obtenerlos”.

Esa coordinación es clave. “En X se organizan todo el tiempo”, explica Jessica. “Las líderes de las fanbases te dicen a qué hora usar hashtags, cómo hacer streaming para que cuente, cómo votar en premios. Muchas de esas estrategias vienen de fanbases de Estados Unidos, pero se replican en todo el mundo”.

El ARMY no sólo actúa en lo digital. También tiene impacto social. “Recolectamos tapitas para quimioterapias, hacemos donaciones, plantamos árboles”, cuenta Muciño. “Son cosas que te hacen sentir que perteneces a algo más grande que sólo la música”, dice con orgullo.

La llegada de BTS también ha activado la ciudad a nivel económico y cultural. Marcas y plataformas han preparado fan days, experiencias inmersivas, tiendas temporales en Condesa con mercancía exclusiva de BTS y espacios interactivos en zonas como Roma y Zona Rosa. Estas activaciones incluyen pop-ups, mercancía oficial, zonas para fotografías y encuentros entre fans, reforzando la experiencia más allá del concierto.

Dentro de los shows, la participación del fandom será visible. Los fan projects organizados por distintas fanbases incluyen dinámicas visuales coordinadas. “Vamos a iluminar el estadio con colores, usar luces especiales que identifiquen alguna época o momento importante de los chicos; hacer que desde el escenario se vea algo único”, explica Jessica. “Es nuestra forma de también ser parte del espectáculo”, comparte.

El fenómeno también redefine límites dentro del fandom. “Ir al hotel o perseguirlos no está bien visto”, señala Muciño. “Se respeta su espacio. Eso es importante porque al final son personas, y en Corea su cultura les inculca ese respeto”.

Aunque algunas fans han monitoreado los vuelos de los bailarines y staff que arribó ya a la Ciudad de México, no se ha compartido más información por respeto a los artistas.

Más allá del espectáculo, BTS ha impulsado cambios culturales visibles: incremento en el aprendizaje del idioma coreano, crecimiento del turismo hacia Corea del Sur y expansión del consumo de contenido asiático en todo el mundo.

En la Ciudad de México, esto se refleja en el auge del barrio coreano en Zona Rosa y en la actividad constante del Centro Cultural Coreano, donde cada vez más personas buscan acercarse a la cultura.

Para Muciño, el impacto es profundo. “Es una puerta a otra cultura, pero también a atreverte a hacer cosas que antes no hacías. Viajar, aprender otro idioma, conocer gente”.

Con cifras históricas, récords digitales y una comunidad global altamente organizada, BTS llega a México en uno de los momentos más altos de su carrera. Pero aquí, el fenómeno adquiere otra dimensión: se vive, se construye y se comparte durante años, pues el grueso de las seguidoras tiene entre 17 y 35 años.

En la Ciudad de México, BTS tiene todo un movimiento.

Un reencuentro:

La agrupación ha venido 1al menos en tres ocasiones a México. Ésta es su cuarta visita.

  • 2014: Formó parte del Festival Music Bank en Arena Ciudad de México.
  • 2015: Presentó su primera gira en solitario en el país con su Tour The Red Bullet.
  • 2017: El grupo vino con el festival KCON México, ya como un fenómeno global que encabezaba listas de popularidad, ventas y presencia en premios de música.