Concierto en la Arena CDMX 

El Haragán cuenta la historia detrás de sus canciones

Luis Álvarez comparte a La Razón que quien inspiró “Muñequita sintética” ha “vivido de todo”; revela que quería ser como Luis Miguel, pero llegó el rock 

Luis Álvarez, vocalista de El Haragán, en el Vive Latino en 2025.
Luis Álvarez, vocalista de El Haragán, en el Vive Latino en 2025. Foto: Cuartoscuro

El vocalista y fundador de El Haragán y Cía., Luis Álvarez, soñaba con ser un artista como los que veía en televisión, Luis Miguel, Juan Gabriel o Camilo Sesto, pero encontró el rock, género en el que ha hecho una crónica musical de lo que lo rodea, pues para él es esencial vivir cada letra que compone. En entrevista con La Razón, previo al concierto que ofrecerá el 17 de mayo en la Arena Ciudad de México, cuenta qué hay detrás de éxitos como “Muñequita sintética”, cuya protagonista ha estado varias veces en prisión; “Él no lo mató”, un adolescente que era su amigo; y “Juan el descuartizador”, un asesino serial de Naucalpan.

¿Cómo descubriste esta necesidad de narrar a través de la música lo que veías en tu entorno? La música llega a mi vida desde que tengo uso de razón. A los cuatro años ya andaba cantando; a los siete entonaba canciones rancheras. Después empiezo a tocar la guitarra y desde los 10 hago mis primeras canciones.

  • 11 millones de discos vendidos tiene la agrupación 

¿Qué soñabas en ese entonces? A los 14 años quería ser un cantante que saliera en la televisión, pero me di cuenta de que no había posibilidades, pues estaban Luis Miguel y Pedrito Fernández. En ese momento llega a mi vida con más fuerza el rock and roll, me di cuenta de que podía hablar de muchas cosas. Me pregunté: ¿Sigo interpretando temas de amor? No creo ganarle a Juan Gabriel. Estaban canciones tan bonitas como “Yo no nací para amar”. Quise hablar de lo que está pasando en mi entorno, en la calle, lo que le duele a la gente, las injusticias. Traté de hacer letras que denunciaran, que dijeran algo, una frase de amor, una frase áspera.

Se refleja en canciones como “Muñequita sintética”… La muñequita sintética es real también, es de una chava que todavía está ahí. Un día la voy a presentar. Tenía yo 11 años, ella tendría 15. Andaba con la banda, descarriada; la mayor parte de su vida se la ha pasado en la cárcel. Tiene balazos por todo el cuerpo. Le ha pasado de todo. Me inspiré una vez que la vi con la banda en la esquina. Recuerdo que la hice en dos fases. Ella sabe ya que se la compuse. No miento en mis canciones. No es nada más que pasa una noticia y cantar, no, lo tengo que vivir.

Otro de los grandes temas también de El Haragán es “Él no lo mató”. ¿Cómo surgió? Lo más difícil de una canción, de la composición para mí, es tenerla que vivir primero. Esta canción es de la vida real, sucedió como la platico. El personaje de la canción estaba conmigo una noche antes, incluso se quedó en mi casa, porque éramos dos familias muy unidas. Al otro día se fue y sucedió lo que dice el tema. Era una persona muy creativa, tenía chispa. No era un delincuente. Fue por buscar esa aceptación con la banda. Es como jugar a la ruleta rusa por compromiso. Él se aventó el tiro; trabajaba, de hecho, había laborado hasta el sábado mediodía y tenía su raya, como le decían en ese tiempo. No tenía necesidad de atracar; fue por quedar bien con la banda, por ser parte de la pandilla.

Recién lanzaste una nueva versión de “Juan el descuartizador”, ¿cómo fue grabarlo? José Andrëa (exvocalista del Mago de Oz y ahora en la banda Kabrönes) llegó bien preparado para hacer la canción. Le había mandado un par de temas y decidió éste. Le quedaba más su estilo. En el centro de la canción hacemos una cita de la música que tocan, esos violines celtas. Se armó la fusión entre dos bandas, la española Los Kabrönes y la mexicana El Haragán y Compañía. Incorporamos cuerdas; está Leonel en el chelo. Fue darle una refrescada.

Esta canción la retomas a partir de una nota roja de esa época, ¿qué fue lo que te llamó la atención para transformarla en esta letra? Era un chavillo, adolescente. Iba pasando por el puesto de periódicos; estaba el Alarma!, de esos periódicos amarillistas que chorrean sangre. Había un escurridizo y trasnochador criminal que operaba por los callejones tenebrosos, caminando sigilosamente. Agarraba a sus víctimas en un túnel que pasaba el periférico, por abajo, a la altura de Naucalpan. No supe ni su nombre, pero era decir cualquiera. Es una rola un poquito con humor oscuro, agridulce, más agria que dulce, que platica una tragedia de manera chusca. Salió como le hacemos aquí en México, que nos reímos de la muerte y de algo serio sacamos algo a veces chistoso. Como muchas de mis canciones, tiene que ver con el entorno que me rodea, la Ciudad de México, el barrio donde viví de niño y, a través de eso, platico mi historia.

¿Qué tienes preparado para el show del próximo 17 de mayo en la Arena Ciudad de México? Vamos a hacer un viaje melódico, anecdótico, a través de canciones. Vamos a pasar por todas las etapas de El Haragán y habrá artistas especiales que invitaré, como Carlos Segarra, María Barracuda, Sergio Arau, por decir algunos. Vamos a aventar la casa por la ventana.

Concierto

Dónde: 17 de mayo

Dónde: Arena Ciudad de México


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