Fjord, el drama de Cristian Mungiu ambientado en Noruega sobre la polarización política, fue galardonado con la Palma de Oro, con lo que el director rumano de 4 Months, 3 Weeks and 2 Days alcanzó por segunda vez el máximo honor del Festival de Cine de Cannes
Fjord fue muy admirada en el 79o Festival de Cine de Cannes, en el que pocas películas lograron destacarse, gracias a su absorbente relato de lo que Mungiu llamó “fundamentalismo de izquierda”. La película está protagonizada por Sebastian Stan y Renate Reinsve como evangélicos rumanos que se mudan a Noruega, pero poco después los servicios de protección infantil les quitan a sus hijos por haberles haberlos golpeado.
Cristian Mungiu se convierte en el décimo cineasta en ganar dos veces la Palma de Oro. Su 4 Months, 3 Weeks and 2 Days, un drama rumano sobre el aborto, ganó el premio en 2007.
“Hoy la sociedad está dividida, se ha radicalizado”, dijo Mungiu. “Esta película es una promesa contra cualquier tipo de fundamentalismo. Es un compromiso para estas cosas que citamos muy a menudo, como el trauma, la inclusión y la empatía. Son palabras bonitas, pero necesitamos usarlas más a menudo”, añadió.

La victoria de Fjord prolonga una de las rachas más extraordinarias de la película. Neon, el sello especializado, ha ganado ya siete Palmas de Oro consecutivas. La cinta ambientada en Noruega añade a su inigualable trayectoria, incluyendo el campeón del año pasado, Jafar Panahi, It Was Just an Accident, y el ganador de 2024, Anora. Esta última ganó la categoría de Mejor Película en los Premios Oscar.
La ceremonia de clausura de este sábado en la Riviera frnacesa careció de su homenajeada. Barbra Streisand iba a recibir una Palma de Oro honorífica, pero una lesión de rodilla le impidió asistir. Sin embargo, Isabelle Huppert celebró a Streisand durante la ceremonia, y la actriz estadounidense apareció en un mensaje de video grabado.
La Cámara de Oro, premio de Cannes a la Mejor Primera Película, fue para el drama postgenocidio Ben’Imana de Marie Clémentine Dusabejambo, la primera película ruandesa seleccionada oficialmente para el festival francés.



