Estrenan La bola negra

Los Javis honran a Lorca y a la memoria Queer en Cannes

Retoman la obra inacabada del poeta para abordar cómo la comunidad LGBTQ+ ha sido perseguida; reciben ovación en el festival

Javier Calvo (izq.) y Javier Ambrossi, al salir del estreno de la cinta ayer en Cannes.
Javier Calvo (izq.) y Javier Ambrossi, al salir del estreno de la cinta ayer en Cannes. Foto: AP

En Cannes, Francia

El filme La bola negra, de los españoles Javier Ambrossi y Javier Calvo, fue ovacionado ayer en el Festival de Cannes, durante su presentación en la competencia.

No es casualidad que La bola negra arranque con un protagonista llamado Sebastián. Es 1937 en plena Guerra Civil. Una villa al norte de España espera ansiosa el destacamento militar italiano ofrecido por Mussolini para apoyar a los habitantes por su resistencia al “caos” creado por la Segunda República. Los aviones llegan, pero en lugar de “rescatarlos”, los bombardean. En medio del ataque, el personaje interpretado por el cantante Guitarricadelafuente se refugia en una iglesia derruida. Entre los escombros, yace una estatua de mármol de San Sebastián. El desesperado joven intenta arrancarle sus flechas. Con esa poderosa imagen, los codirectores Javier Calva y Javier Ambrossi (conocidos como Los Javis) resumen su película.

  • El Dato: Sólo se conservaron cuatro páginas de la obra inacabada de Federico García Lorca. Iba a ser el primero con un protagonista homosexual de la historia en España.

San Sebastián fue uno de los primeros mártires cristianos perseguidos por los romanos. En 287 de.C., el emperador Diocleciano lo mandó asesinar. Antes, ya lo había sometido a un ataque con flechas, amarrado a un árbol, aunque a ese logró sobrevivir. La imagen del santo semidesnudo, cuya fuerte musculatura parece contorsionarse por el dolor, capturó la imaginación de diversos artistas desde el Medioevo. A finales del siglo XIX, la figura del mártir que tuvo que ocultar su fe para intentar sobrevivir se convirtió en un símbolo del movimiento LGBTQ+.

El drama, dividido en tres diferentes épocas de la historia de España, se centra en cómo los homosexuales han sido perseguidos, castigados, y obligados a esconder su orientación sexual. La bola negra está inspirada en la obra inacabada homónima de Federico García Lorca. Además, entrelaza otras dos historias ambientadas en 1932 y 2017, respectivamente. La base para la historia ubicada en 1937 es La piedra oscura (2023), de Alberto Conejero, y le da un destino diferente a Rafael Rodríguez Rapún, exjugador del Atlético de Madrid, quien participaba en el grupo teatral universitario que formó García Lorca.

  • 20 minutos de aplausos tuvieron los directores ayer en Francia

Cronológicamente, la primera época en la que se ubica La bola negra es 1932. Las élites reaccionarias se rebelan contra el libertinaje que, según ellos, fomenta la Segunda República. En Granada, Carlos (Milo Quifes), joven de familia conservadora, es obligado por su padre a que solicite membresía al exclusivo casino de la ciudad. Los santones que decidirán realizan una votación anónima utilizando grandes canicas de cristal. El comité le hace saber que su rechazo se debe a que “su homosexualidad es un secreto a voces.” Ésta es la trama de la novela inconclusa en la que Lorca, por lo visto, planeaba abordar la homosexualidad.

La tercera historia, ubicada en 2017, es la menos interesante y casi podría decirse, prescindible, de no ser porque sirve para dar fe de que el sacrificio de los homosexuales que pagaron con sangre su orientación sexual no fue en vano. Alberto (Carlos González), no tiene un perfil heroico. Está escribiendo una tesis para graduarse como historiador sobre la música queer de Constantinopla en los años 20. En este capítulo se involucra a una académica estadounidense experta en Lorca (Glenn Close, hablando español).

  • El Tip: Los realizadores nacidos en España saltaron a la fama con las series Paquita Salas (2016) y Veneno (2020). Su primera película fue La llamada (2017).

Los Javis utilizan diferentes recursos visuales y de sonido para saltar de una época a otra y las entrelazan con estupendos sketches musicales. Penélope Cruz aparece en el capítulo de 1937 como Nené, una sensual cantante de cabaret que ha sido obligada a entretener a las tropas fascistas.

Los realizadores aderezan la recreación de épocas realistas con fantasías eróticas y momentos surrealistas y poéticos (que le hacen honor a Lorca). Es en estos espacios creados al margen de la trama donde la postura de los directores se manifiesta, demostrando que aun en medio de la opresión más violenta, la imaginación es siempre un espacio de libertad.


Google Reviews