El Gobierno de Colima que encabeza la morenista Indira Vizcaíno Silva redujo significativamente el presupuesto de la Secretaría de la Salud para este año, en mil 487 millones 995 mil 29 pesos, lo que representa más de la mitad de lo que asignó en el 2025 a esta dependencia fundamental y a pesar de las protestas del sector salud por la falta de medicamentos y malas condiciones de los hospitales.
De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de Colima correspondiente al 2026, la dependencia pasará de recibir 2 mil 505 millones 979 mil 102 pesos en 2025 a mil 017 millones 984 mil 073 pesos este año; es decir, tendrá 59.4 por ciento menos recursos.
- El Dato: personal de enfermería y medicina ha denunciado que labora en condiciones inhumanas, acusando a la gobernadora y a la Secretaría de Salud de ignorar sus demandas.
En el rubro Transferencias a la Administración Pública Paraestatal, que es de aportación estatal, la Comisión Estatal de Conciliación y Arbitraje Médico de Colima (Coescamed) es uno de los organismos afectados con el recorte de gasto, ya que el año anterior tuvo recursos por un millón 362 mil 960 pesos y este año dispondrá de un millón 351 mil 412 pesos.
La Coescamed es un intermediario que gestiona quejas, ofrece orientación y busca soluciones gratuitas a conflictos generados entre pacientes y prestadores de servicios del sector salud en la entidad de Colima.
Los recortes al área de salud también tuvieron impacto en el Consejo Estatal para la Prevención y Control de Accidentes, pues esta instancia recibió únicamente 67 mil pesos el año pasado, pero éste el monto es de 66 mil pesos.
- 300 mil pesos recibió el consejo para prevenir adicciones
Apenas el pasado 6 de mayo del 2025, la gobernadora de Colima, Vizcaíno Silva, instaló dicho consejo, el cual tiene como objetivo “evitar tragedias humanas y salvar vidas”.
Durante esa primera sesión, la mandataria colimense aseguró que se tenía planeado diseñar estrategias y poner en marcha programas concretos y medibles para reducir la incidencia de accidentes en todos los ámbitos de la seguridad vial.
Otra instancia que se vio afectada con el recorte al rubro de salud fue el Consejo Estatal de Salud Mental y Adicciones, pues no tuvo ningún incremento en su presupuesto y sólo le asignaron 300 mil pesos. Dicho consejo tiene como objetivo difundir e impulsar las acciones realizadas por los sectores público, social y privado, tendientes a la prevención y tratamiento de salud mental y adicciones en el estado de Colima.
El deterioro de los recursos presupuestales disponibles y el malestar laboral era ya visible desde hace casi un año.
- El Tip: En Colima el Gobierno estatal y el IMSS-Bienestar han anunciado proyectos de nueva infraestructura hospitalaria en Manzanillo para aliviar la carga estatal.
El 20 de febrero del 2025, personal médico del Hospital Regional Universitario (HRU), el más grande del estado, suspendió sus servicios en protesta por la falta de medicamentos y por las malas condiciones del centro hospitalario, manifestación a la que abonaron las declaraciones de la gobernadora Indira Vizcaíno Silva, quien señaló que habían sido detectadas prácticas de corrupción dentro del nosocomio.
La base trabajadora del Hospital Regional Universitario también manifestó su inconformidad por la falta de insumos básicos y aparatos para brindar atención médica.
Seis días antes de la protesta, en rueda de prensa la mandataria estatal declaró que las condiciones en las que se encuentra el HRU obedecían a que “se han detectado casos en los que el personal manda a los pacientes a comprar medicamento o material al sector privado, cuando sí los tenemos. Ya estamos haciendo una investigación para identificar el origen de estos problemas”, sostuvo la mandataria estatal.
En respuesta, en la parte externa del Hospital Regional Universitario los trabajadores instalaron mantas mediante las cuales exigieron a la gobernadora morenista demostrar la responsabilidad de los trabajadores por las carencias existentes en el sector salud.
“Le exigimos (a la gobernadora) demuestre fehacientemente lo dicho”, decía una de las mantas colocadas en el Hospital Regional.
A pesar de las protestas y por encima de los recortes presupuestales, Indira Vizcaíno decidió aumentar casi un millón de pesos el presupuesto para su despacho, pues de recibir 95 millones 842 mil 291 pesos el año pasado, ahora se le asignaron a su oficina 96 millones 652 mil 481 pesos.
Además, a pesar de los altos índices de inseguridad que atraviesa la entidad que encabeza, Vizcaíno Silva decidió incrementar únicamente 8 por ciento el presupuesto asignado a la Secretaría de Seguridad Pública.
La dependencia tuvo un gasto asignado de 746 millones 880 mil 260 pesos en 2025 y ahora recibirá 806 millones 489 mil 858 pesos en 2026.
Recientemente, en entrevista con La Razón, la senadora del PRI Mely Romero pidió a las autoridades federales que volteen a ver a Colima porque, aunque es “un estado pequeño, desde hace cuatro años, con el Gobierno de la morenista Indira Vizcaíno, se registran índices altísimos de inseguridad”.
Añadió que la violencia y la inseguridad en Colima se ha incrementado a niveles no vistos, al grado de que en Colima hay “índices altísimos de tasas de homicidio por cada 100 mil habitantes y somos también catalogados como el estado con dos de las ciudades más peligrosas del mundo”.
De acuerdo con el Índice de Paz en México 2025, realizado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), Colima se mantuvo como el estado menos pacífico del país por tercer año consecutivo, ya que volvió a registrar una tasa de más de 100 homicidios por cada 100 mil habitantes, por mucho la peor de homicidios del país.
El Índice de Paz señala que el estado de Colima se ha visto envuelto en un aumento de violencia como resultado de enfrentamientos entre cárteles, pues el pequeño territorio costero representa para éstos un punto clave para la entrada de precursores químicos provenientes del continenete asiático. Estas sustancias son utilizadas en la síntesis de fentanilo y metanfetaminas, que posteriormente se procesan y trafican hacia Estados Unidos.



