Delincuencia organizada incide en municipios

Crimen infiltra a policías locales: 33 detenidos en 2026 por narconexos

Asocian con grupos delictivos a 4 directores y a 29 agentes; en la ecuación del desempeño son factores las nóminas de cárteles, que incluyen a uniformados, y la falta de certificación y precariedad laboral, acentúan especialistas

ELEMENTOS de Manzanillo, citados el 15 de abril, son detenidos por su presunta conexión con el hampa.
ELEMENTOS de Manzanillo, citados el 15 de abril, son detenidos por su presunta conexión con el hampa. Foto: Especial

Algunas corporaciones municipales de policía, primeras respondientes encargadas de salvaguardar la seguridad ciudadana, están infiltradas por el crimen organizado y una muestra es que, en lo que va de 2026, cuatro directores y 29 uniformados han sido detenidos por delitos asociados a su presunta colaboración con grupos delincuenciales.

Una revisión hecha por La Razón permite establecer que los directores de Seguridad Pública de los municipios Guerrero, Tecolutla, Ecuandureo y Matehuala fueron detenidos por su participación en diversos hechos delictivos, como secuestro y delincuencia organizada.

  • El Dato: EN 2024 hubo 257 enfrentamientos en los que participaron elementos municipales. En comparación con los 183 reportados en 2023, hubo un aumento de 40.4 por ciento.

En cuanto a los uniformados municipales, 10 eran de Ecuandureo, seis, de Coscomatepec; ocho, de Manzanillo; cuatro, del municipio de Guerrero, y uno más, de Tecolutla.

Uno de los casos es el que corresponde al director de la corporación policial de Tecolutla y un oficial de la policía municipal, quienes fueron detenidos por su presunta relación con el homicidio de dos taxistas, cuyos cadáveres fueron hallados el pasado 17 de abril.

La Fiscalía General del Estado de Veracruz informó que los hechos por los cuales se les investiga ocurrieron el 16 de abril en la localidad de La Vigueta, perteneciente al municipio de Tecolutla, por la privación de la libertad de los dos taxistas, que al día siguiente aparecieron sin vida en la localidad de Pedernales, en el municipio de Nautla.

Como parte de las indagatorias, autoridades estatales y federales realizaron un cateo en la comandancia de la policía municipal de Tecolutla, donde aseguraron diversos indicios.

MENSAJES CIFRADOS. En otro hecho también reciente, sucedido el pasado 15 de abril, la presidenta municipal Rosy Bayardo anunció que ocho policías municipales de Manzanillo fueron detenidos por cometer diversos delitos y sostener vínculos con organizaciones criminales, principalmente con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En conferencia, se dio a conocer que los detenidos contaban con antigüedades que van de ocho a 25 años de servicio.

“Pudimos identificar la plataforma utilizada por este grupo de personas presuntamente integrantes de grupos del crimen organizado y quienes con ellos colaboran: la aplicación de mensajería cifrada llamada Threema”, señaló el fiscal.

Además dijo que se corroboró que había en esta red información filtrada que, por la naturaleza de la misma, su origen necesariamente se da en corporaciones de seguridad y justicia: los integrantes reportaban detenciones, instalación de puntos de revisión y atención a reportes del C5i en tiempo real.

Ese día, los agentes fueron citados a una reunión en un auditorio y enseguida fueron detenidos por fuerzas estatales y federales, que llevaban las respectivas órdenes de aprehensión.

  • 7.4 por ciento de instituciones municipales de seguridad tiene unidad de inteligencia

SIN CONTROL. Respecto de este problema con los cuerpos de policía locales, Fernando Escobar, investigador de la organización Causa en Común, expuso a La Razón que no hay evaluaciones consistentes efectivas que garanticen que haya elementos debidamente certificados y confiables para ejercer las labores propias de su responsabilidad.

Un ejemplo de ello es que, en Veracruz, el 37 por ciento de los policías estatales tienen el Certificado Único Policial (CUP) y solamente el 23 por ciento en los casos de las policías municipales.

El CUP, explicó el especialista, es un conjunto de evaluaciones tanto de control de confianza como de competencias básicas, y un requisito para que los policías puedan desempeñarse.

“Los datos nos dicen que hay una elevada proporción de policías que, pese a que no tienen el CUP, no son dados de baja. Entonces, creo yo que, como parte de la revisión que se está haciendo, además de que se promueva y de que se incentive una evaluación cada vez más recurrente del CUP, pues que éste realmente cumpla con lo que está diseñado, y eso es que se utilice para la toma de decisiones respecto a la permanencia del personal policial que no lo tenga”, dijo.

  • El Tip: LAS INSTITUCIONES de seguridad pública municipales recibieron 16 millones 978 mil 742 llamadas a través los sistemas telefónicos de emergencias durante 2024.

CALDO DE CULTIVO. Mencionó que la precariedad laboral también es un factor que termina por “empujar a los policías a actividades que se alejan del deber policial; digamos que se alejan de un desempeño efectivo de la corporación”.

De acuerdo con el Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México correspondiente a 2025, de las 150 mil 757 personas integrantes de las corporaciones policiales municipales, 94 mil 620 —el 62.8 por ciento— contaron con el certificado policial.

A nivel nacional, 149 mil 818 personas de las corporaciones policiales municipales estuvieron obligadas a presentar evaluaciones de control de confianza. De éstas, 67.7 por ciento contó con evaluaciones aprobatorias vigentes; 5.7 por ciento, con evaluaciones aprobatorias no vigentes; 3.2 por ciento, con evaluaciones vigentes no aprobatorias; y 13.6 por ciento correspondió a personal sin evaluación.

El investigador subrayó como indispensable que se hable de una estrategia institucional para la revisión y actualización de los requisitos que conforman el certificado único.

AL MEJOR POSTOR. Al ofrecer luz en este tema, el experto en seguridad Víctor Manuel Sánchez anotó que una manera en la que las organizaciones delincuenciales expanden su poder criminal y económico es mediante la compra de protección de las autoridades locales.

“Las organizaciones criminales destinan una importante cantidad de recursos para convencer a alcaldes, tesoreros municipales, directores de policías y también policías. Esto se ve como ejemplo en la narconómina de Nemesio Oseguera, exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación, en donde estaban enlistados directores de policías”, refirió.

Añadió que, además de los sobornos, también hay amenazas contra policías que se niegan a recibir algún tipo de beneficio económico.

Señaló que, por lo general, los criminales compran una corporación completa, pues es complicado que los policías sirvan a dos bandos distintos debido al riesgo que corren.

“En esa dinámica, algunos policías no solamente comienzan a pasar información al cártel, sino a involucrarse en delitos, y es muy común que hagan presuntos arrestos, pero en lugar de entregarlos a la autoridad ministerial, se lo entregan al propio crimen”, expuso.