César Jáuregui Moreno presentó este lunes su renuncia a la titularidad de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, en medio de la controversia por la muerte de dos agentes estadounidenses en un presunto accidente ocurrido el pasado 19 de abril en la entidad.
Aunque el ahora exfiscal reconoció omisiones en el caso que, dijo, ha “eclipsado un logro de la mayor relevancia” en Chihuahua, en referencia al desmantelamiento de un narcolaboratorio en la comunidad El Pinal, en el municipio de Morelos.
“Entiendo que la medida más adecuada para corregir esta situación es poner a disposición mi cargo para permitir que las investigaciones se desarrollen con autonomía, prontitud y exhaustividad, y para restablecer la confianza pública”, afirmó en rueda de prensa. “Confío en que esta decisión contribuye a reforzar la disciplina institucional, a mejorar los controles internos y a preservar la integridad de las operaciones legítimas en la lucha contra la delincuencia organizada”, agregó.

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Cronología de la muerte de agentes estadounidenses, según Chihuahua
El anuncio de César Jáuregui Moreno se da momentos después de que la titular de la Unidad Especializada a cargo de la investigar lo ocurrido entre el 17 y el 19 de abril, Wendy Chávez Villanueva, reconoció que existen indicios que “sugieren” la posible “colaboración de carácter extraoficial” de agentes de Estados Unidos en la operación para desmantelar el narcolaboratorio en El Pinal.
La fiscal dio cuenta de la cronología de los hechos, que abarcan del 16 al 19 de abril, reconstruidos a partir de 50 entrevistas y 10 informes periciales.
Alrededor de las 10:00 horas del jueves 16 de abril, un convoy de aproximadamente 40 elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) partió de la ciudad de Chihuahua con dirección a la región serrana. En dos de los vehículos viajaba el director de la corporación, Pedro Román Oseguera Cervantes, y su equipo de seguridad.
Desde ese momento se integraron al convoy cuatro personas vestidas de civil, sin armas de fuego ni insignias que permitieran identificarlas como integrantes de alguna corporación de seguridad; no obstante, fueron atendidas directamente por el director.
A las 16:30 horas, el convoy arribó al cuartel militar en Guachochi. Ahí, el titular de la AEI sostuvo una reunión privada con el mando castrense “previsiblemente para afinar detalles del operativo”. Las personas civiles no participaron en ese encuentro ni tuvieron contacto con mandos militares, según Chávez Villanueva.
Una hora después, alrededor de las 17:30, el contingente reanudó su marcha, ahora acompañado por ocho unidades de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), con cerca de 50 elementos.
Durante la madrugada del viernes 17 de abril, a las 04:30 horas, el convoy continuó su avance por brechas rurales. A las 07:30 pasó por el poblado de Morelos y, tras varias horas de trayecto por caminos de difícil acceso, llegó a las 15:30 horas a la localidad de El Pinal, donde personal militar y de la fiscalía estatal se instaló en un campamento.
El sábado 18 de abril, a las 06:00 horas, comenzaron los rastreos a pie por parte de elementos de la AEI y la Defensa. A las 07:45, el director de la AEI notificó el hallazgo del narcolaboratorio que quedó bajo resguardo hasta las 17:30 horas, cuando se ordenó el regreso a la capital del estado.
Luego, alrededor de las 01:50 horas del domingo 19 de abril, en las inmediaciones del poblado de Polanco, uno de los vehículos del convoy perdió el control en un camino de terracería con poca visibilidad y cayó a un barranco. En el accidente murieron el director de la AEI, el oficial Manuel Genaro Méndez Montes y dos de los civiles “de nacionalidad extranjera” que viajaban en la misma unidad.
Elementos de seguridad que viajaban en otro vehículo auxiliaron a las víctimas y un escolta refirió que los civiles fallecidos serían ciudadanos estadounidenses y enlaces de la embajada de Estados Unidos.
Posteriormente, los cuerpos fueron trasladados a Guachochi y luego a la ciudad de Chihuahua. Los cadáveres de los extranjeros fueron reclamados por el consulado estadounidense en Ciudad Juárez, que proporcionó sus identidades sin precisar su adscripción institucional.
Pese a que los agentes estadounidenses no formaban parte del operativo, su presencia “no fue reportada a los mandos superiores” y su interacción se limitó al director de la AEI y su equipo cercano, el único funcionario que ha dimitido es el ahora exfiscal César Jáuregui Moreno.
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