No cede en la entidad el flagelo

Veracruz es tercer lugar nacional en embarazos de niñas de 10 a 14 años

Hay 12 partos cada semana; la entidad ha estado dentro de las 10 con más casos en la última década; las menores dejan de asistir a la escuela, denuncia la organización civil Equifonía

Activistas de la agrupación Equifonía, al presentar el balance de sus investigaciones, el 28 de abril
Activistas de la agrupación Equifonía, al presentar el balance de sus investigaciones, el 28 de abril Foto: Especial

Con 12 casos semanales de embarazos infantiles que llegan a su término, Veracruz se convirtió en el tercer lugar nacional con más partos de niñas en el país.

La asociación civil Equifonía dio a conocer que, durante 2024, la entidad registró un total de 621 nacimientos cuyas madres son menores de 10 a 14 años.

En entrevista con La Razón, Adriana Fuentes, coordinadora de Equifonía, mencionó que Veracruz ha estado dentro de las 10 entidades con mayores casos de embarazos en adolescentes en los últimos 10 años.

Agregó que, tan sólo en los últimos cinco años, sumaron tres mil 355 casos de alumbramiento en niñas menores de 15 años reportados a través de la Dirección General de Información en Salud (DGIS) de la Secretaría de Salud.

Focos de alerta
Focos de alerta ı Foto: Especial
  • El Dato: EN 2024 se registró un total de siete mil 975 nacimientos en niñas de 10 a 14 años en el país; es decir, un promedio de 22 diarios, de acuerdo con la asociación Equifonía.

Apuntó que, aunque no hay un aumento en comparación con años anteriores, el fenómeno tampoco ha cedido. En promedio, hay 700 casos de menores embarazadas cada año y lo preocupante es que, subrayó, en la mayoría de ellos las menores dejan de asistir a la escuela.

DESERCIÓN. Explicó que, de los 621 partos registrados en menores de 15 años, solamente siete por ciento concluyó la secundaria; 27 por ciento contó con primaria completa; 21 por ciento no la concluyó, y 40 por ciento contó con secundaria incompleta.

“No hay aumento comparado con los años anteriores. Aproximadamente cada año son 700 partos y el tema aquí que llama la atención es que cuando llegan a la Secretaría de Salud para ser atendidas, en su mayoría son niñas que no tienen derechohabiencia. Entonces, llegan a los centros de salud, a los hospitales públicos y las registran; y los mismos datos de la DGIS nos dan información que más de 60 por ciento llegan en un primer trimestre”, dijo.

  • 40 por ciento de partos en niñas de Veracruz se concentra en 20 de los 212 municipios

Añadió que en la mayoría de los casos no se les brinda acompañamiento a través de las procuradurías de Protección de Niñas y Adolescentes para que puedan acceder a su derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, así como a un diagnóstico de la situación en la que se encuentran y a la restitución de los otros derechos vulnerados.

“Se normaliza que una niña esté embarazada; pareciera que, para los médicos en este caso, para los servidores públicos, no se esté garantizando el que ellas vivan libres de violencia porque pareciera que la maternidad impuesta es lo que tiene que ocurrir”, dijo.

HAY PEDERASTIA. Agregó que, de acuerdo con las cifras, las menores de edad han sido víctimas de familiares cercanos que pueden ser hermanos, primos, tíos o abuelos.

“Estamos hablando de la violencia sexual, estamos hablando del delito de pederastia y también estaríamos hablando del delito de omisión de cuidados, porque lo que hemos registrado a través de los acompañamientos es que las familias, en varios de los casos, saben y son cómplices de esta situación”, expuso.

“Esto es una grave problemática y por eso decimos que no solamente es el tema del derecho a la salud al que deben tener acceso, esas niñas deberían estar jugando y las autoridades deberían garantizar su derecho a la educación. Y lo que está pasando, en el caso de los familiares, es que se sustraigan de la justicia. Entonces, muchas veces por no querer decir, por no querer señalar directamente al familiar, lo que pasa es que a esas niñas se les impone la maternidad”, dijo.

NO ES NORMAL. La especialista opinó que para disminuir los casos de menores embarazadas hace falta una coordinación interinstitucional en la que se puedan identificar las causas por las cuales una menor deja de asistir a la escuela y se debe dar aviso a las procuradurías de protección para que éstas puedan hacer un monitoreo de lo que pasa en casa.

“Cuando una menor de 15 años llega con un embarazo, hay que dar avisos a la fiscalía y así también a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, y no debemos normalizar que una niña menor de 15 años tenga un embarazo, porque también las estadísticas nos dicen que esos agresores les duplican y triplican la edad en la mayoría de los casos”, resaltó.

META INCUMPLIDA. También mencionó que desafortunadamente esto pasa a nivel nacional y prueba de ello es que la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente no está cumpliendo con el objetivo, que es reducir al 50 por ciento los embarazos ocurridos en adolescentes y erradicar el embarazo infantil.

“Si bien es cierto, ha habido trabajos, lo necesario es seguir haciendo campañas, visibilizando la problemática, hablando de ello, porque lo que nos falta también es hablarlo, visibilizarlo más, porque lo que no se ve no se atiende; entonces, es importante.

“Esta estrategia tiene dos objetivos: uno es reducir al 50 por ciento los embarazos en adolescentes, pero el otro gran objetivo es erradicar el embarazo infantil, pero con estos números damos cuenta de que para 2030, y así como vienen las proyecciones de Conapo (Consejo Nacional de Población), pues no se estarían cumpliendo esos objetivos”, estimó la activista.

Finalmente, la también especialista en temas que atañen a las infancias consideró que es indispensable continuar hablando sobre el tema y hacer campañas, para hacerle saber a las instituciones del gobierno que deben proteger a las niñas y adolescentes, además de que no se debe normalizar que una menor esté embarazada ni tampoco se les imponga esa maternidad.