Los casos de violencia sexual en los que las víctimas han sido niñas, niños y adolescentes han mantenido un repunte constante en la última década en Chiapas, pero el pico en términos abolutos se dio en el último año, en el gobierno del morenista Eduardo Ramírez, con 324 víctimas en 2025, después de registrar 246 en 2024, lo que significa que en el primer año de su gobierno el incremento fue de casi un tercio (31.7 por ciento).
Los números arrojan una escalada de 730 por ciento, equivalente a más de ocho veces en 10 años, ya que la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) reporta 39 casos ocurridos en 2015.
- El Dato: LA SECRETARÍA de Salud atendió en su red hospitalaria del país, por este tipo de agresiones, a 11 mil 122 personas de entre 1 y 17 años durante 2025.
En lo que va de 2026 se han reportado en la entidad dos de los casos que más han sacudido a la sociedad. Uno ocurrió con un niño indígena, víctima de cuatro hombres, y el otro se dio cuando una niña de 13 años quedó en estado grave tras dar a luz producto de un abuso.
En el caso del niño, recientemente cuatro personas fueron detenidas por su presunta responsabilidad en la agresión sexual contra el menor en el municipio de Sabanilla, caso que se dio a conocer tras la difusión de un video en redes sociales.
- 1,306 por ciento subieron las agresiones entre 2010-2025 en el país
El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, refirió que entre los detenidos se encuentra Aurelio “N”, propietario del rancho donde presuntamente ocurrieron los hechos y quien habría participado en la agresión, así como Octavio “N”, señalado como presunto responsable del abuso sexual.
También fueron aprehendidos Gabino “N”, acusado de haber grabado el video que posteriormente circuló en redes sociales, y Fernando “N”, quien presuntamente intentó ayudar a los involucrados a huir.
El otro caso fue el de una pequeña de 11 años que fue ingresada a un hospital de la entidad por riesgo de muerte materna, debido a un embarazo que puso en peligro su integridad y la del bebé.
De acuerdo con los informes proporcionados a los especialistas, la niña habría sido víctima de un presunto abuso sexual por parte de su padrastro. También se señala que la madre de la menor habría consentido el acto.
FLAGELO SIN FRENO. En entrevista con La Razón, la oficial de Soporte de Protección a la Infancia del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) México, Sara Antillón Esparza, advirtió que la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes continúa siendo un problema grave en México, pese a los avances legislativos y a la creación de instituciones especializadas para atender estos casos.
Ante los recientes casos de violencia sexual contra menores, la especialista señaló que este tipo de violencia es frecuente y puede ocurrir en distintos entornos.
Explicó que, particularmente en el caso de niñas y niños pequeños, los agresores suelen pertenecer al entorno más cercano, como familiares, hermanos, primos o tíos. Conforme aumenta la edad, los posibles agresores también pueden encontrarse en otros espacios, como el laboral, comunitario o, incluso, en las relaciones de pareja.
TAMBIÉN DIGITAL. La especialista destacó que una de las principales dificultades para combatir este delito es que ocurre precisamente en espacios donde niñas, niños y adolescentes deberían sentirse protegidos, como sus hogares, escuelas y comunidades.
Además, los estigmas, las amenazas y el temor de las víctimas dificultan que puedan denunciar lo ocurrido.
Sara Antillón explicó que la violencia sexual no se limita a los casos que involucran contacto físico, pues también puede ocurrir sin que exista contacto y mediante herramientas digitales.
Por ello, la especialista consideró necesario fortalecer las leyes y políticas públicas, además de armonizar los tipos penales relacionados con la violencia sexual en las 32 entidades del país, debido a que actualmente existen diferencias entre las legislaciones estatales.
URGEN ADAPTACIONES. También alertó sobre el vertiginoso avance de la tecnología y la dificultad de los sistemas jurídicos para mantenerse actualizados ante las nuevas formas que han surgido de abuso y explotación sexual.
Puso como ejemplo la transmisión en vivo de actos de explotación sexual, una modalidad que, dijo, no necesariamente está contemplada de manera suficiente en los tipos penales existentes.
La especialista también consideró necesario facilitar el acceso de niñas, niños y adolescentes a los mecanismos de denuncia, de manera que la atención no dependa exclusivamente de que sus familiares los lleven a denunciar.
Asimismo, pidió fortalecer la capacitación de personal de escuelas y servicios médicos, debido a que estos espacios suelen ser fundamentales para detectar posibles casos de abuso o explotación sexual.
Finalmente, mencionó que es necesario dotar a las procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes en las 32 entidades federativas, de mayor personal y presupuesto para que puedan atender a toda la población que lo requiera.
