En la decoración de interiores hay estilos diferentes que se adaptan a los gustos de cada persona. Una de las estéticas que ha cobrado relevancia en los últimos meses es la modern cottage.
Se trata de un estilo que invita a bajar el ritmo y reconectar con lo esencial, que se inspira en las antiguas casas de campo europeas del siglo XIX, que pertenecían a los agricultores de esa época, las cuales proyectaban calidez y un encanto natural que hace sentir el hogar más acogedor desde el primer momento.

Más que una tendencia pasajera, el estilo modern cottage celebra la belleza de lo imperfecto y lo artesanal, pues combina lo rústico, con aires románticos, para generar ambientes luminosos e ideales para quienes buscan un refugio acogedor y con alma.

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- El Tip: EN LAS PAREDES incorpora tonos arena o crema y para los acentos orgánicos puedes añadir algunos detalles en verde.
Uno de los elementos más representativos de esta estética de interiorismo es el uso de materiales naturales, especialmente la madera. En la decoración actual, se privilegian maderas claras o con acabados envejecidos, visibles en muebles, vigas, mesas o repisas. Estas superficies aportan textura y calidez sin necesidad de recargar el espacio, y combinan perfectamente con interiores modernos cuando se usan de forma equilibrada.

Para conseguir mobiliario y otros artículos ornamentales con este hermoso estilo viejo se recomienda visitar tiendas de antigüedades, en donde se pueden encontrar piezas clave para comenzar a construir la atmósfera adecuada para esta tendencia.
Otro aspecto a considerar para elegir los muebles es que tengan un aspecto clásico y ligeramente desgastado. Aparadores, vitrinas, mesas o sillas con acabados patinados o pintados aportan ese aire nostálgico tan distintivo. En una casa actual, estos muebles pueden convivir con piezas más modernas, creando contrastes interesantes que enriquecen el espacio.
La paleta de colores suaves es otro de los pilares fundamentales de este estilo. Se debe optar por tonos como el blanco roto, crema, beige, gris claro y pasteles empolvados, los cuales ayudan a crear ambientes luminosos y serenos.

En una casa contemporánea, estos colores funcionan como base neutra que permite integrar otros elementos sin perder la sensación de armonía. Pequeños acentos en verde salvia, azul polvo o lavanda pueden añadir carácter sin romper la estética.
Las telas también juegan un papel esencial en la decoración cottage para ellos, se pueden colocar cortinas ligeras de lino o algodón, cojines con estampados florales delicados, mantas tejidas y alfombras suaves que ayudan a reforzar la sensación de confort. Actualmente, estos textiles se integran de manera más sobria, evitando excesos y apostando por capas que aporten calidez visual y táctil.

La presencia de la naturaleza es indispensable en el estilo cottage, las flores frescas, plantas en macetas de barro o arreglos secos aportan vida y frescura a los espacios. Este vínculo con lo natural sigue siendo muy relevante hoy, especialmente en hogares urbanos donde estos elementos ayudan a generar una sensación de calma y conexión con el exterior.

Finalmente, la iluminación cálida y acogedora completa la estética, con lámparas con pantallas de tela, bases de cerámica o metal envejecido que crean una luz suave que envuelve el ambiente. Combinadas con luz natural abundante, estas fuentes de iluminación ayudan a crear espacios íntimos y relajantes, ideales para disfrutar del hogar con tranquilidad y confort.

