Hace más de 600 años, Florencia se convirtió en el epicentro del arte y la cultura europea, impulsando una transformación importante en la arquitectura, la pintura y el pensamiento occidental del siglo XV.
La influyente Casa de Médici, que gobernó la ciudad y financió a artistas como Botticelli y Leonardo da Vinci, marcó su época dorada y, hoy en día, esa herencia es visible en cada rincón, convirtiendo a la metrópoli en un auténtico museo al aire libre donde cada plaza o galería cuenta una historia.

- El Dato: ALGUNOS lugares para disfrutar de una buena cioccolata calda en Florencia son Caffè Rivoire, Cioccolateria Ballerini o el histórico Caffè Gilli.
Tu recorrido por esta fascinante urbe no puede comenzar en otro sitio que en la Catedral de Santa María del Fiore, visible desde casi cualquier punto y dominante en el horizonte de la capital de la Toscana. Esta obra maestra impresiona desde su fachada de mármoles blancos, verdes y rosados. La entrada es gratuita, aunque conviene llegar con tiempo.

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En su interior podrás admirar los frescos de la cúpula, una de las más grandes del mundo. La entrada a la parte superior de la cúpula cuesta 30 euros aproximadamente, pero da acceso a otros espacios del complejo como el baptisterio y las criptas.

Al salir, en la Piazza del Duomo —corazón espiritual de la ciudad— podrás contemplar el Campanario de Giotto y el Baptisterio de San Juan, joyas arquitectónicas del conjunto.
Moverte por la capital toscana es sencillo: caminar y perderse entre sus calles es parte esencial de la experiencia. No dejes de visitar la Piazza della Signoria, donde estarás rodeado de esculturas dispuestas como si formaran parte de una gran escenografía.
Aquí encontrarás la Fuente de Neptuno, con el imponente Palazzo Vecchio como telón de fondo, antiguo centro del poder político florentino y residencia de los Médici. Su museo puede visitarse con un costo de 15 euros aproximadamente.

Si lo tuyo es el arte, Florencia es el destino ideal. La Galería Uffizi es una parada imprescindible. Podrás pasar horas recorriendo obras de Botticelli, Da Vinci, Rafael y Caravaggio. Entre las piezas más admiradas están El nacimiento de Venus y La Anunciación. Te recomendamos comprar los boletos con anticipación para evitar las largas filas. El acceso cuesta aproximadamente 25 euros en temporada alta (de mayo a julio).
Otra de las obras más famosas del mundo, el David original de Miguel Ángel, se encuentra en la Galería de la Academia. La escultura impresiona por sus dimensiones y su perfección anatómica; admirarla con detenimiento es parte esencial de la visita, pues desde el primer momento su presencia es sobrecogedora.

Para apaciguar el hambre durante el recorrido, puedes ir a algún restaurante y probar algunos platillos tradicionales como el lampredotto, la bistecca alla fiorentina o la ribollita, una espesa sopa toscana de verduras y acompañada con pan.
También son imperdibles los famosos sándwiches gourmet de All’Antico Vinaio, un emblemático sitio de comida callejera originaria de la ciudad. Se preparan al momento en schiacciata, un pan recién horneado relleno de embutidos locales, quesos y condimentos artesanales.
Para algo dulce, prueba la cioccola ta calda, una bebida cremosa, generalmente acompañada de nata montada, que podrás encontrar en numerosas cafeterías contiguas al río Arno.
Muy cerca se ubica otro de los símbolos de la ciudad: el Ponte Vecchio, un puente medieval famoso por sus tiendas históricas, donde podrás adquirir joyería u otros souvenirs.
Al caer la tarde, vale la pena subir al Piazzale Michelangelo, uno de los mejores miradores de la ciudad. La explanada alberga otra réplica del David y es el lugar ideal para pasear, tomar fotografías o disfrutar de una copa de vino mientras contemplas la vista panorámica.
Desde aquí se obtiene una de las postales más memorables de Florencia: la silueta de la ciudad dominada por la cúpula de su catedral, con el sol ocultándose tras el río en un atardecer idílico.

