Cada 25 de cada mes

Día Naranja: 4 acciones para prevenir la violencia contra las mujeres desde la infancia

El lenguaje es una de las herramientas más poderosas para erradicar la violencia contra las mujeres; se recomienda construir un entorno seguro desde la infancia

Día Naranja Foto: IA Gemini

Cada 25 de cada mes se conmemora el Día Naranja impulsado por la ONU con el objetivo de visibilizar y erradicar la violencia contra mujeres y niñas.

Originalmente, la organización en 1999, decretó el 25 de noviembre como el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres. Actualmente, este movimiento para visibilizar la violencia contra las mujeres no se limita al 25 de noviembre: cada mes, el día 25 se conmemora como Día Naranja.

Esta fecha representa una oportunidad clave para mirar hacia el origen del problema: la forma en que se educan a los niños y jóvenes, como construye la sociedad el mundo desde la infancia.

De acuerdo con especialistas, la violencia de género no comienza con un acto extremo, sino con pequeñas ideas que se normalizan desde edades tempranas. Antes de que muchas niñas y niños aprendan a leer, ya han recibido mensajes sobre lo que “deben ser”: ellos fuertes, ellas delicadas.

Según el estudio Sácateladuda: Hablemos de tecnología de Avon, en México el 35 por ciento de las personas reconoce que existe un incentivo diferencial hacia los hombres desde la infancia, otorgándoles mayor acceso a tecnología y dispositivos. Esta disparidad no solo restringe oportunidades, sino que también refuerza dinámicas de poder que pueden escalar hacia formas de desigualdad y violencia.

La ONU Mujeres señala que los estereotipos de género comienzan a interiorizarse desde los tres años y, para los 10, los niños tienen mayor probabilidad de percibirse como líderes, mientras que las niñas comienzan a dudar de sus capacidades.

Estas creencias influyen directamente en sus decisiones, aspiraciones y en la manera en que se relacionan con otras personas. Desde los juguetes que reciben hasta los roles que observan en casa, escuela y medios de comunicación, niñas y niños aprenden qué es “normal”. En ese proceso, también se pueden legitimar actitudes que van desde bromas o bullying hasta formas más graves de violencia.

El lenguaje es una de las herramientas más poderosas (y muchas veces invisibles) en esta construcción. Frases como “los niños no lloran”, “es una mandona” o “corre como niña” pueden parecer inofensivas, pero refuerzan estereotipos que limitan el desarrollo y la autoestima.

4 acciones para prevenir la violencia contra las mujeres desde la niñez

Por ello, prevenir la violencia implica actuar desde lo cotidiano:

  • Fomentar conversaciones abiertas sobre igualdad y cuestionar los roles tradicionales desde edades tempranas.
  • Utilizar un lenguaje inclusivo, reconociendo el esfuerzo y las capacidades de niñas y niños por igual.
  • Promover referentes diversos en juegos, contenidos y aspiraciones profesionales.
  • Distribuir equitativamente las tareas del hogar, entendiendo el cuidado como una responsabilidad compartida.

En un contexto cada vez más digital, también es fundamental reconocer que las niñas y mujeres enfrentan mayores riesgos de acoso en línea, especialmente cuando desafían estereotipos. Educar en el respeto y la empatía, tanto en espacios físicos como digitales, es parte esencial de la prevención.

El Día Naranja es una invitación a reflexionar sobre que prevenir la violencia es educar, cuestionar y construir, desde la infancia, un entorno más justo y seguro.