Conoce los cambios en el gabinete de EPN

Foto: larazondemexico

El Presidente Enrique Peña dio a conocer esta mañana cambios en su gabinete.

Luis Videgaray presentó su renuncia a la Secretaría de Hacienda y por el momento no ocupará otro cargo en la administración pública. En días recientes ha sido cuestionado por haber operado la visita del candidato republicano Donald Trump al presidente Enrique Peña.

Su puesto lo ocupará José Antonio Meade, un funcionario que ha sido secretario de Estado en las dos últimas administraciones, ocupando las carteras de Energía, Hacienda, Relaciones Exteriores y Desarrollo Social.

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Perfil de José Antonio Meade

Por otra parte, el mexiquense Luis Miranda, quien es uno de los políticos de más confianza del presidente de la República y ocupará la secretaría de Desarrollo Social.

Hasta hoy se desempeñaba como subsecretario de Gobernación y tenía a su cargo atender el conflicto con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Perfil de Luis Miranda

Luego de conocerse los cambios en el gabinete, el jefe del Sistema de Administración Tributaria, Aristóteles Núñez, también dimitió a su cargo. Igual ocurrió con el Subsecretario de Hacienda Fernando Aportela.

Enrique Peña Nieto dio instrucciones a José Antonio Meade para atender cuatro prioridades frente a la SHCP:

1. Que el Proyecto de paquete económico 2017 que se presente al poder legislativo contribuya a la consolidación de las finanzas públicas, logrando por primera vez en muchos años un superavit primario.

“Esto significa que los ingresos de la Federación deberán ser mayores que sus egresos antes de cubrir el costo financiero de la deuda pública y los pasivos garantizados por el gobierno federal”.

2. Continuar con la aplicación de medidas de responsabilidad fiscal para contener y estabilizar el crecimiento de la deuda del sector público, como proporción del Producto Interno Bruto.

3. Realizar el esfuerzo necesario para garantizar la estabilidad macroeconómica que deberá ser mediante un ajuste en el gasto público de la Federación, “es decir le tocará al gobierno de la República apretarse el cinturón, no a las familias ni a las empresas de México”.

Con ello, refrendo su firme compromiso de que no habrá nuevos impuestos ni aumentos a los existentes, insistió, el ajuste recaerá en el gobierno y no en la ciudadanía.

4. Sólo contener el gasto público sino también mejorar la calidad del ejercicio, “esto significa privilegiar los proyectos de inversión y los programas sociales más efectivos contra la pobreza, así como reducir el gasto corriente y los gastos innecesarios”.

“La prioridad de la política hacendaria es muy clara, garantizar la estabilidad de la economía nacional, la estabilidad macroeconómica no es un fin en sí mismo sino un medio para proteger y fortalecer la economía de las familias mexicanas”, precisó el Ejecutivo Federal.