Querétaro, Ciudad de México, Nuevo León, Puebla y Jalisco fueron los estados que más accidentes relacionados con pirotecnia presentaron esta Navidad. Según conteos locales, estos fueron los lugares donde más casos se atendieron por quemaduras ocasionadas por pirotecnia, lo que podría causar el empobrecimiento de las familias que deberán hacer frente a un tratamiento.
“Hoy en día hay muchos tratamientos, pero la realidad es que son costosos. Las heridas quirúrgicas se pueden disminuir mediante la inyección con toxina botulínica, y ya se ha probado alguna eficacia en pacientes con quemaduras, pero no es algo que aún sea accesible para todas las familias. La realidad es que costear un tratamiento por quemadura variará de acuerdo con el grado de daño, pero nunca es algo económico; por ello, la importancia de la prevención”, señaló Jennifer Palacios, cirujana reconstructiva.
Asimismo, la experta destacó que, si bien algunos pacientes necesitan atención básica, otros enfrentan afecciones más complejas que requieren atención durante meses, e incluso años, lo que aumenta la variabilidad en el tratamiento por quemaduras. Advirtió que, aunque parece que hoy en día los niños sufren menos accidentes relacionados con quemaduras, “hoy más que nunca están solos, sin vigilancia de un adulto, y esto ha ocasionado un incremento en niños quemados”, dijo.
“El manejo inicial del paciente quemado es el de un paciente de trauma mediante el ABC. Es indispensable que los médicos al cuidado de pacientes con quemaduras estén preparados para la realización de traqueostomías de urgencia, dado que el edema de la vía aérea puede impedir una intubación orotraqueal. Se recomienda la traqueotomía percutánea cuando el personal tiene el entrenamiento apropiado”, señaló, afirmando que esto puede marcar la diferencia entre recibir un tratamiento adecuado al caso e incluso salvar la vida.
La especialista agregó que, si bien una quemadura siempre requiere cuidados especiales, en el caso de un infante el tratamiento debe ser excepcional, ya que quienes más presentan este riesgo son menores de entre 5 y 8 años. Al estar en desarrollo, los niños suelen enfrentar complicaciones a futuro, por lo que es crucial una atención adecuada y oportuna.
Recientemente, y de acuerdo con información de la Coordinación de Protección Civil del Gobierno del Estado de México, se informó que “el motivo principal de los accidentes por explosiones e incendios derivados de la manipulación de artificios pirotécnicos es precisamente el incumplimiento de los preceptos legales”.
Lo anterior incluye desde la distribución de pirotecnia hasta la venta ilegal o clandestina de la misma, lo que ha afectado a menores que obtienen el producto en medio de vacíos legales y falta de supervisión.
La pirotecnia, así como sus productos base, son vigilados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), en coordinación con la Coordinación de Protección Civil estatal y local. Sin embargo, a pesar de las campañas para regular el uso de pirotecnia, los accidentes continúan, algunos de ellos con lesionados y otros con fallecidos.
El Instituto Mexiquense de la Pirotecnia (IMEPI) identifica cuatro mercados principales de distribución de pirotecnia: El Diamante, Bicentenario, San Pablito y Loma Chocolín. Estos mercados, a su vez, distribuyen a la Ciudad de México, Puebla, Tlaxcala, Morelos y otros estados de la República, donde son menores de edad los consumidores finales.

