La muerte de Jesús Molina Veya, en junio de 2025, ha sido uno de los casos que enmarcan la crisis que viven los migrantes mexicanos bajo la política migratoria y detenciones en Estados Unidos. Según el reporte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Jesús, de 45 años de edad, fue declarado muerto en el centro de detención Stewart del estado de Georgia, donde se le encontró colgado de una litera, una versión que se ha puesto en duda por parte de los colectivos migrantes.
Organizaciones de derechos humanos y grupos proinmigrantes han denunciado que un número creciente de personas migrantes han fallecido bajo la custodia del ICE, pero muchas de estas muertes podrían haberse evitado si se les hubieran garantizado condiciones humanas y atención médica adecuada.
- El Dato: Durante la 83 edición de los Globos de Oro, figuras como Mark Ruffalo y Wanda Sykes se manifestaron contra la violencia que ejerce el ICE a ciudadanos de todo el país.
De acuerdo con datos oficiales y con el seguimiento independiente de la organización Migrantes Mexicanos en el extranjero, 30 migrantes murieron en custodia del ICE durante 2025, 10 de ellos de nacionalidad mexicana, lo que convierte a ese año en uno de los más letales en décadas dentro del sistema de detención migratoria estadounidense.

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Al menos en los últimos cinco años, 2025 ha sido el más mortífero para los migrantes mexicanos.
En 2020, cuatro mexicanos murieron en manos del ICE; 2021, 2022 y 2023 registraron un caso cada uno, en 2024 no hubo mexicanos fallecidos en los centros de detención, pero la cifra escaló en 2025, con 10 decesos reportados en medio de una política migratoria de línea dura por parte de la administración Trump contra los residentes latinos.
- 45 años tenía Jesús Molina al morir en junio de 2025 bajo la custodia del ICE
“Los fallecimientos ocurrieron en distintos centros y durante traslados e incluyeron causas como enfermedades, suicidios y condiciones médicas que no fueron atendidas oportunamente.
“Familias y defensores han cuestionado el manejo de estos casos y han señalado que en varios de ellos hubo negligencia médica y falta de atención adecuada”, dijo Amanda Jones, de Justice Integrity, una asociación de socorro migrante.
Organizaciones como la American Civil Liberties Union (ACLU), Physicians for Human Rights y American Oversight han documentado en sus investigaciones que la gran mayoría de las muertes registradas pudieron evitarse con atención médica adecuada y condiciones dignas, al denunciar fallas sistemáticas en la provisión de servicios de salud y supervisión dentro de los centros de detención.
Según Jons, la falta de servicio médico es otro factor que aniquila los derechos de los migrantes, por lo que grupos como Detention Watch Network han señalado que el incremento de detenciones y el hacinamiento en instalaciones carcelarias, unido a la ausencia de un sistema de supervisión independiente y robusto, contribuyen al empeoramiento de la salud y de las condiciones de vida para las personas detenidas.
Activistas como Andrés Cabrera, originario de Puebla y radicado en Estados Unidos desde hace 20 años, concuerda en que estas muertes ocurren en un contexto de denuncias sobre condiciones precarias en los centros de reclusión, que incluyen informes de enfermedades, falta de acceso a agua potable, atención oportuna y deficiente alimentación.

“Todos estos factores, según testimonios de migrantes y organizaciones, han agravado riesgos para la salud de los detenidos. De hecho, no sabemos si existan más muertes de las que se logran documentar, ya que no puede nunca, en estos casos, haber una cifra exacta, porque incluso hay algunos migrantes que no contaban con ningún familiar al momento de su detención”, aseguró.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y el Departamento de Seguridad Nacional han defendido sus protocolos y asegurado que se proporciona atención médica desde el ingreso de los detenidos, aunque no han logrado contener la crítica de los defensores de derechos humanos que exigen mejoras urgentes, mayor transparencia y una revisión independiente de las prácticas de detención.
Desde que Donald Trump asumió el cargo ha dicho reiteradamente que quiere endurecer la política migratoria del país, tomar medidas mucho más enérgicas contra los inmigrantes indocumentados y deportar sistemáticamente a extranjeros con antecedentes penales.
Desde hace meses, las acciones de los agentes del ICE han sido objeto de fuertes críticas por parte de diversos sectores del país debido a las detenciones violentas.

