El senador morenista Gerardo Fernández Noroña encabezó la ceremonia de develación de su retrato oficial, convirtiéndose en el primer expresidente de la Mesa Directiva del Senado de la República en organizar un acto público de esta naturaleza, en medio de un notorio desplante de su coordinador parlamentario, Adán Augusto López Hernández, quien no acudió pese a que el evento se retrasó media hora esperándolo.
La ceremonia, realizada en la Casona de Xicoténcatl, antigua sede del Senado, marca un hito al ser la primera vez en la memoria reciente que un presidente o expresidente de la Mesa Directiva organiza un acto público para la develación de su propia imagen. La ceremonia se retrasó media hora en espera del líder de la bancada de Morena, quien finalmente no se presentó.
Fernández Noroña estuvo acompañado únicamente por senadoras de su partido: la actual presidenta de la mesa directiva, Laura Itzel Castillo Juárez, y las legisladoras Mariela Gutiérrez Escalante y Verónica Camino Farjat, quienes destacaron la trayectoria política del senador durante el protocolo.

La pintura al óleo, adquirida con recursos públicos por un monto de 27 mil 840 pesos, fue elaborada a mano sobre tela en medidas de 40 x 50 centímetros por la artista Aurora Argüello Gutiérrez. La obra se integrará a la galería de presidentes del Senado de la República.
Al ser cuestionado sobre los viajes internacionales que ha realizado, el último, a Roma, Italia, en primera clase, Fernández Noroña respondió con ironía: “Ahora resulta que por viajar no tienes la condición de que develen tu pintura como presidente de la Cámara de Senadores, es absurdo”.

El legislador aclaró que él mismo pudo haber develado su retrato, como han hecho otros senadores en el pasado, pero prefirió esperar a que fuera la actual presidenta de la Mesa Directiva quien lo hiciera. “Yo preferí esperar a que fuera Laura Itzel Castillo”, explicó.
Noroña reiteró que el acto inicialmente programado para octubre se pospuso por las inundaciones que afectaron a Veracruz, Hidalgo, Puebla y San Luis Potosí, y que diciembre resultó un mes demasiado agitado para realizarlo.
“Es un acto protocolario, es una ceremonia protocolaria que se hace siempre cuando termina alguien como presidente o presidenta del Senado”, subrayó, calificando de “ridículo” que se le cuestione por ser “viajero frecuente”.
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