Un estudio epidemiológico de la Universidad de Guadalajara, que analizó 40 años de comportamiento del dengue en México, advirtió que la enfermedad presenta ciclos recurrentes de incremento de contagios aproximadamente cada cinco años, un patrón que representa un desafío constante para la salud pública del país.
La investigación, elaborada a partir de datos históricos de vigilancia epidemiológica, señala que los brotes no son eventos aislados, sino que responden a dinámicas cíclicas influenciadas por factores climáticos, ambientales y sociales, como el aumento de temperaturas, las lluvias intensas, la urbanización acelerada y la expansión del mosquito Aedes aegypti.
- El Dato: En su reporte del 13 de enero, la OPS reportó 4,390,877 casos sospechosos en la semana epidemiológica 51 en las Américas, de los cuales, 143,882 fueron en México.
Autoridades del sector salud señalaron que estos hallazgos confirman la importancia de anticipar acciones preventivas y no limitar las estrategias de control únicamente a los periodos de emergencia.
“Los datos históricos nos permiten prever cuándo podrían presentarse picos de transmisión y actuar con anticipación. El dengue requiere una vigilancia permanente y no respuestas reactivas”, señaló Héctor Báez, especialista en epidemiología del sector público.
Asimismo, advirtieron que tras periodos de baja incidencia suele registrarse una relajación en las medidas de control, lo que facilita la reaparición de brotes más intensos en los años siguientes.
- 5,624 casos se consideran con signos de alarma o grave
Investigadores que participaron en el análisis destacaron que los ciclos de aumento están asociados también a la circulación simultánea de distintos serotipos del virus, lo que incrementa el riesgo de reinfección y de desarrollar cuadros graves, como el dengue grave o hemorrágico.
“Cuando una persona se infecta más de una vez con serotipos diferentes, el riesgo de complicaciones aumenta. Por eso, los ciclos identificados deben considerarse una alerta temprana para fortalecer la prevención”, añadió Baez.
Además, dijo que el cambio climático podría intensificar estos ciclos, al ampliar las zonas de reproducción del mosquito y prolongar las temporadas de transmisión en varias regiones del país.
“El estudio identificó a entidades como Veracruz, Guerrero, Jalisco, Chiapas, Oaxaca, Yucatán y Quintana Roo como zonas históricamente más afectadas, donde se concentran los picos de contagio durante los ciclos quinquenales”, dijo.
Karla Soto, bióloga por la UNAM, dijo que el combate al dengue requiere de una estrategia sostenida y corresponsable, que incluya la eliminación de criaderos en hogares, el manejo adecuado del agua, la fumigación focalizada y la participación activa de la población.
“El dengue es un problema estructural que se puede prevenir si se mantiene una política continua de control vectorial y educación sanitaria”, subrayó.
Los informes más recientes de la Secretaría de Salud (Ssa) muestran que México ha registrado una importante carga de dengue durante 2025. Hasta octubre se reportaron 11 mil 815 casos confirmados, de los cuales, cinco mil 624 corresponden a dengue con signos de alarma o grave, y se registraron 48 decesos en el año. Las entidades con mayor incidencia fueron Sonora, Sinaloa, Veracruz, Jalisco y Michoacán, que concentraron 53 por ciento de los casos confirmados.