Rosa Icela se reúne con comisionado de Naciones Unidas

Segob y ONU acuerdan fortalecer los derechos

Funcionarios coinciden en construir una “sociedad más justa y democrática”; ven relevante trabajar coordinadamente en la protección de las personas afectadas por violaciones a DH

Reunión entre Rosa Icela Rodríguez (1.ra de izq. a der.) y Humberto Henderson (3.o de izq. a der.), ayer.
Reunión entre Rosa Icela Rodríguez (1.ra de izq. a der.) y Humberto Henderson (3.o de izq. a der.), ayer. Foto: Especial

La titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, sostuvo un encuentro con Humberto Henderson, representante en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), en el que ambos funcionarios acordaron impulsar mecanismos para fortalecer las garantías fundamentales y mejorar la atención a víctimas en el país.

Durante la reunión, la encargada de la política interior del país destacó que existe consenso entre el Gobierno mexicano y las Naciones Unidas sobre la necesidad de consolidar el respeto a los derechos humanos como pilar para edificar una nación más equitativa.

  • El Dato: Rosa Icela también se reunió con presidentes municipales para fortalecer sus actividades con capacitación, con el fin de que las gestiones sean eficientes, transparentes y humanas.

“Un gusto recibir en la Secretaría de Gobernación al representante de la @ONUDHmexico, con quien coincidimos en la importancia de fortalecer los derechos humanos, para seguir construyendo una sociedad más justa y democrática”, escribió Rodríguez Velázquez en su cuenta de X.

Humberto Henderson, por su parte, valoró positivamente el diálogo establecido con las autoridades mexicanas y subrayó la relevancia de trabajar coordinadamente en la protección de las personas afectadas por violaciones a sus derechos.

El representante de la ONU-DH calificó el encuentro como “excelente” y agradeció la apertura del Gobierno federal para abordar estos temas prioritarios.

“Agradecemos este encuentro con la secretaria Rosa Icela Rodríguez y el subsecretario Arturo Medina en el que coincidimos en la importancia de fortalecer los derechos humanos y avanzar en la atención y protección de las personas víctimas en México”, publicó en la misma red social.

La reunión se enmarca en los esfuerzos de colaboración entre el Gobierno mexicano y organismos internacionales para atender los desafíos en materia de derechos humanos en el territorio nacional; también ocurre semanas después de que la administración de Claudia Sheinbaum asumiera la responsabilidad del Estado mexicano sobre dos casos de violación a los derechos humanos en gobiernos anteriores, ambos en resoluciones históricas emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El primero corresponde a Ernestina Ascencio Rosario, una mujer indígena náhuatl de 73 años. El pasado 16 de diciembre de 2025, la CIDH notificó una sentencia que declara al Estado mexicano responsable internacionalmente por su violación sexual, tortura y muerte, así como por la falta de acceso a la justicia para sus familiares.

Los hechos ocurrieron en 2007, durante el gobierno de Felipe Calderón. Ascencio fue víctima de agresión sexual y lesiones graves por parte de elementos del Ejército en la sierra de Zongolica, Veracruz.

La sentencia ordenó al actual gobierno reabrir la investigación para sancionar a los responsables, el reconocimiento de la responsabilidad internacional en un acto público, atención médica y psicológica gratuita para los familiares de la víctima y el fortalecimiento de servicios especializados en lenguas indígenas en el sistema judicial y de salud.

El segundo caso se refiere al feminicidio de una joven de 17 años desaparecida y posteriormente hallada sin vida, en Ciudad Juárez, en 2001, durante el gobierno de Vicente Fox.

Durante la audiencia, el Gobierno de México aceptó su responsabilidad por los hechos de este caso, en particular, por el incumplimiento en el deber de prevención e investigación adecuada en torno a la desaparición, violación sexual y feminicidio de la adolescente, a la luz del contexto que existía en Ciudad Juárez, Chihuahua, en los años en que se desarrollaron estos hechos.