México y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo técnico para la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo, en el marco del Tratado de Aguas de 1944, ante el contexto de sequía extrema que afecta a la región fronteriza desde hace varios años, según dio a conocer la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
El acuerdo fue recibido con optimismo en Washington. El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó el pacto como un ejemplo de la gestión del presidente Donald Trump para cumplirle al pueblo estadounidense.
El acuerdo, anunciado mediante un comunicado de la Casa Blanca, fue también reconocido por Rubio como un un logro resultado de la colaboración entre México y Estados Unidos.
Este es un triunfo para los agricultores y ganaderos estadounidenses, y agradecemos los esfuerzos constantes de la presidenta Claudia Sheinbaum para mantener las responsabilidades de México bajo el Tratado de Aguas de 1944Marco Rubio, secretario de Estado de EU
De acuerdo con un comunicado de la SRE, el Gobierno mexicano se comprometió a garantizar la entrega de “una cantidad mínima anual convenida” con Estados Unidos, según las condiciones hidrológicas de la cuenca y los mecanismos establecidos en el Tratado.
En este anuncio participaron de manera conjunta la Cancillería, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las secretarías de Agricultura y Medio Ambiente.
El plan establece una ruta clara conforme a los mecanismos previstos en el instrumento internacional de 1944 y es resultado de “un trabajo técnico y político sostenido, con pleno respeto a la soberanía de ambos países”, aseguró el Gobierno mexicano.
Prioridad al consumo humano y agrícola
México enfatizó que el acuerdo garantiza “en todo momento el derecho humano al agua y a la alimentación para las comunidades en nuestro país", priorizando el abastecimiento para consumo humano y la producción agrícola nacional.
El comunicado destaca que el acuerdo permite “fortalecer la gestión ordenada del recurso hídrico en la cuenca del Río Bravo y avanzar hacia una planeación de mayor previsibilidad y responsabilidad compartida frente a los efectos de la sequía".
El Gobierno de México reafirma su compromiso con el Tratado de Aguas de 1944 como un instrumento que salvaguarda los intereses nacionalesSecretaría de Relaciones Exteriores
Finalmente, el plan incorpora infraestructura y acciones de adaptación de largo plazo, reconociendo implícitamente que las sequías serán más frecuentes debido al cambio climático que afecta la disponibilidad de agua en toda la región fronteriza.
Únete a nuestro canal de WhatsApp. En La Razón enviamos a tu celular lo más importante de México y el Mundo, recuerda que una persona informada siempre tiene La Razón.
am


