Académicos, juristas, exconsejeros electorales, activistas de organizaciones sociales y políticos de diversas corrientes anunciaron la conformación del Frente Amplio Democrático, que buscará detener una reforma electoral “sin consenso” y que debilite la democracia.
Destacado como un frente ciudadano, plural y apartidista, tiene por propósito “defender la democracia y las libertades en México”.
El nuevo frente ciudadano está integrado por figuras como el expresidente de México, Vicente Fox Quesada, el expresidente del entonces Instituto Federal Electoral (IFE), José Woldenberg, y el excandidato presidencial, Francisco Labastida Ochoa. Además de especialistas y defensores de derechos humanos con amplia trayectoria en la materia.
- 500 firmas acompañan el pronunciamiento
Con cerca de 500 firmas, al pronunciamiento se sumaron también personalidades como la economista y activista, Clara Jusidman, la defensora de derechos humanos Mariclaire Acosta, el historiador Jean Meyer y el antropólogo Roger Bartra, entre otros representantes del ámbito académico y social.
Lorenzo Córdova Vianello, expresidente del INE y la diputada panista, Margarita Zavala, también se encuentran entre los firmantes del documento dado a conocer este martes 3 de febrero, que tiene como propósito advertir los riesgos de modificar las reglas electorales sin acuerdos amplios entre las fuerzas políticas y los distintos sectores de la sociedad.
“Ante una reforma electoral sin consenso, se crea el Frente Amplio Democrático para evitar una regresión autoritaria y defender los equilibrios constitucionales”, señala el pronunciamiento.
El texto subraya que el frente se concibe como un espacio plural, con participación tanto ciudadana como partidista, enfocado en la defensa de las instituciones democráticas.
“Académicos, juristas, exlegisladores, activistas, conforman un frente ciudadano plural y partidista para defender la democracia y las libertades en México”, agrega el documento.
Los impulsores del FAD sostienen que cualquier transformación del sistema electoral debe realizarse mediante diálogo incluyente y con el objetivo de fortalecer —y no debilitar— los contrapesos institucionales y la confianza ciudadana en los procesos electorales.
Precisan que la organización no pertenece a ninguna ideología o partido y que no pretenden preservar privilegios ni un modelo fallido, sino proteger reglas básicas que garantizan libertades, derechos y representación efectiva.
El Frente Democrático destaca que la reforma electoral sólo podría ser considerada legítima si garantiza autoridades y tribunales electorales auténticamente autónomos e imparciales; elecciones libres, equitativas y competitivas, con posibilidad real de alternancia política.
Además, la promoción de una participación ciudadana informada, consciente y ejercida desde la plena autonomía de la voluntad; representación legislativa proporcional al voto ciudadano; prohibición de mecanismos de sobrerrepresentación; respeto al pluralismo político y a los límites constitucionales para la reforma del sistema democrático.
La organización civil aseguró que México sí vivió una transición hacia la democracia, proceso gracias al cual se construyeron instituciones, reglas y contrapesos que dieron legitimidad y estabilidad a la vida pública actual y que “Hoy, ese método democrático ha sido desplazado desde el poder”.
El Frente Amplio Democrático sostuvo que su objetivo es no permitir, no admitir y actuar para impedir la restauración del antiguo régimen mediante la reforma electoral.
“La imposición de una reforma sin el consenso de todas las corrientes políticas, incluidas las de oposición, reflejaría la verdadera intención de cerrar cualquier posibilidad de alternancia política”, consideró.


