Llamó la atención en estos días, cuando algunas organizaciones están haciendo de todo para alcanzar el sueño de convertirse en partido político —y gozar del presupuesto que esto implica—, que la agrupación Que Siga la Democracia hizo la chillona al Instituto Nacional Electoral, ya que, dijo, tuvo que interrumpir sus tareas de afiliación de las personas que se le exigen para formar parte del sistema partidista con miras a las elecciones de 2027. Dicen que esta asociación, dirigida por Édgar Garza Ancira —por cierto exesposo de la diputada de Morena Gabriela Jiménez— argumentó al INE que el operativo contra El Mencho terminó perjudicando su agenda, por lo que necesitaba tiempo de compensación. Nos comentan que esta justificación, absurda para el árbitro electoral, ni siquiera era necesaria, ya que la Secretaría de la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos informó que la organización no sólo cumplió con el número de afiliados solicitado, sino que ya hasta lo rebasó, por lo que nadie entendió el propósito de su petición. En fin.

