Ante el desacuerdo y críticas hechas no sólo por parte de opositores sino de los aliados de Morena contra la reforma electoral presentada el miércoles, la Presidenta Claudia Sheinbaum dijo que tienen derecho a no respaldar el proyecto; sin embargo, reiteró que será la ciudadanía la que se entere de quiénes son aquellos que defienden que las cúpulas partidistas elijan a quienes llegan a cargos por la vía plurinominal, aspecto sobre el cual reiteró que no negoció.
Ante la pregunta directa sobre si prevé una fractura de la alianza con el PT y PVEM a raíz de este desacuerdo, respondió: “Pues ellos tienen derecho a no estar de acuerdo. Pero también la gente va a saber pues quién defiende las famosas listas de pluris y quién no. Así de sencillo”.
- El Dato: los principales puntos de desacuerdo con la reforma presentada es la modificación del método para elegir candidatos pluris y la reducción de prerrogativas.
Volvió a explicar que la reforma no propone la eliminación de los plurinominales ni la fórmula que hoy se aplica para elegir a quienes ocupan dichos cargos.

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“Es con la misma fórmula de ahora. Nada más que en vez de que el partido político proponga una lista se compone: la mitad de los que tuvieron primero, segundo, tercero del partido. Y la otra vota por las listas. Ya no hay la discrecionalidad del partido político que decide sus listas. Entonces, sí, el partido político lo propone, pero lo decide la gente”, dijo.
Al insistir en que los planteamientos de la reforma responden a exigencias que la ciudadanía ha hecho desde tiempo atrás, mencionó que la población será la que juzgue la decisión que cada quien tome, y en su caso, será que cumplió con el compromiso de presentar la reforma.
Mencionó que no iba a negociar una de las demandas ciudadanas que más se hicieron, con tal de que la reforma sea aprobada en el Congreso.
“¿Qué va a decir la gente?: ‘Pues la Presidenta cumplió’. Si no lo aprueban algunos partidos, pues es porque quieren seguir manteniendo sus listas. Es eso. Pero la gente va a reconocer que no fui a negociar cualquier cosa con el afán de tener una reforma electoral. No fui a negociar lo que pide la gente”, remarcó.
También negó que se tenga como objetivo regresar a un modelo político de “partido de Estado”, pero tampoco que la democracia se mantenga bajo las decisiones que toman los líderes partidarios, sino que ésta sea en respuesta a lo que la ciudadanía elija.
“Nada más que ya no es la lista de los partidos, sino se elige a esas personas. Ésa es la única diferencia. Nosotros vivimos el partido de Estado, nosotros no queremos regresar a eso. Pero tampoco queremos la democracia de las élites. La democracia es el poder del pueblo, esa es su definición”, insistió la mandataria.
Sobre los cuestionamientos a la reducción del presupuesto electoral, refirió que la reducción de salarios a consejeros tenga razón para impactar en la realización de las elecciones.
Y sobre las inquietudes acerca de la suma de tareas a las autoridades electorales, como el identificar el uso de bots en campañas, insinuó que no se requiere una amplia plantilla de personal porque en la Presidencia se apoyan únicamente de dos personas para realizar este seguimiento.

