Y fue el expresidente municipal de Tequila, Jalisco, el morenista Diego Rivera Navarro, quien presentó un amparo para que la justicia le permita —sí, como si hubiera apenas cometido una falta administrativa— seguir su proceso en libertad, ése por el que se le acusa de extorsionar y secuestrar a empresarios, políticos y comerciantes al amparo del Cártel de Jalisco Nueva Generación. Nos explican que, aunque un juez le otorgó una suspensión provisional, esto no implica que el exedil abandone el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, donde se encuentra ahora mismo. Más bien significa que el político pudo comprar un poco de tiempo para que el inicio del juicio oral en su contra no comience hasta que se resuelva de fondo el recurso que interpuso su defensa. De esta manera, nos indican que habrá que estar muy pendientes y seguir de cerca lo que ocurra con él el próximo 17 de marzo, cuando —ahora sí— pueda haber riesgo de que cambie su situación jurídica y le concedan lo que quiere.