Con la novedad de que Lenia Batres se lanzó ayer contra quienes llamó “periodistas de la derecha” por dar cuenta de una serie de alertas que se han encendido entre la IP, sobre la llegada dentro de unos meses de la ministra a la presidencia de la Corte. Esto, tras algunos posicionamientos como los que tienen que ver con la cosa juzgada, además de algunas controversias en las que se ha visto involucrada. “Mi obligación es cumplir y hacer cumplir la Constitución mexicana. Coadyuvo, en un ámbito colegiado, a su interpretación fiel. Por eso, respeto, protejo y aliento la inversión económica. Las normas que regulan su funcionamiento dan certidumbre jurídica. Ahora bien, sobre el relevo en la presidencia de la Suprema Corte, la Constitución es muy clara. Ya se aplicó. Presidiremos la Corte en orden de votación. Es mandato popular”, refirió ayer. Pero resulta que Batres acusó también un “ánimo golpista” —argumento que recordó un poco el usado en el pasado por Hugo López-Gatell— en torno a las críticas que ha recibido, pues considera que se busca impedir que asuma el cargo. Uf.

