Por si no nos acordábamos —ya nos lo había adelantado hace un par de semanas el magisterio disidente—, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación está calentando los motores para su próximo gran paro nacional de 72 horas, que iniciará mañana 18 de marzo. Anoche nos lo hicieron ver a través de un nuevo despliegue de patrullas que reinstalaron el cerco metálico a Palacio Nacional. Dicen que el dispositivo de seguridad sorprendió a muchos en el Centro Histórico que no tenían en cuenta la agenda de la CNTE, pues no tiene muchos días después de que retiraran las vallas que se colocaron a raíz de la marcha por el 8M. Nos detallan que las estructuras —que ahora conviven en una singular postal con la megacancha de futbol en la plaza del Zócalo— fueron colocadas estratégicamente con el fin de evitar una ofensiva de integrantes de la Coordinadora contra la sede presidencial, en una jornada en la que también planean movilizarse sobre el Paseo de la Reforma, protestas frente a algunas embajadas, mítines y hasta bloqueos en otros estados. Ahí el dato.

