Llamó la atención en Sonora la broma que lanzó ayer el gobernador de esa entidad, Alfonso Durazo, mientras se abordaban temas relacionados con el Centro Ecológico del Estado, que anunció la reciente incorporación de un capibara. Resulta que mientras las imágenes de un capibara se mostraban en pantalla durante su conferencia de prensa, Durazo comenzó a elogiar el temperamento de esta especie animal. “A mí me gustaría tener el carácter del capibara, que no se pelea con nadie”, dijo el mandatario local. “Nadie se mete con él, él no se mete con nadie. Lleva la fiesta en paz”, añadió, en un esfuerzo notable por construir una idea que ya se escapaba de la mera intención de destacar los atributos de la naturaleza. Luego remató: “Me gusta para secretario de Gobierno”, lo que desató risas entre los asistentes, a quienes insistió sobre sus anhelos de contar con un segundo al mando que lleve la fiesta paz, como el capibara, “que camina entre cocodrilos, entre lagartos, entre leones y no se pelea con ninguno”. Aunque algunos no vieron más que un chascarrillo, otros —los malpensados— no dejaron de ver algún mensaje cifrado a quien hoy ocupa la titularidad de la Secretaría de Gobierno sonorense, Adolfo Salazar. ¿Será?