El Gobierno federal, a través del Grupo Interdisciplinario creado para atender el derrame de hidrocarburo en el Golfo de México, que se originó desde el pasado 2 de marzo, identificó tres posibles puntos de origen de la contaminación en este litoral, por lo que se movilizaron acciones de limpieza, monitoreo, atención a población y costas afectadas.
Durante una conferencia de prensa, encabezada ayer por la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, autoridades federales —integrantes del grupo interinstitucional creado para atender esta contingencia— presentaron los resultados preliminares de la investigación técnica y las acciones desplegadas en campo.
- El Dato: Hasta la fecha se han recolectado 430 toneladas de hidrocarburo y limpiado 223 kilómetros de playa. El Gobierno presumió la Laguna del Ostión aparentemente limpia.
La magnitud del derrame provocó que el Plan Nacional de Contingencias pasara de nivel local a nacional en sólo dos semanas. Bárcena Ibarra confirmó que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) presentará denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR).

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Por su parte, el titular de la Secretaría de Marina (Semar), Raymundo Pedro Morales Ángeles, explicó que el cruce de información proveniente de corrientes marinas, imágenes satelitales y sobrevuelos permitió identificar tres posibles fuentes de este derrame que afectó a más de 600 kilómetros de costa en el Golfo de México.
La primera corresponde a un vertimiento ilegal desde un buque fondeado en inmediaciones de Coatzacoalcos. El secretario de Marina explicó que la detección se realizó a partir de una mancha identificada por satélite en una zona donde coincidieron 13 embarcaciones —que ya están bajo investigación—, lo que complica la identificación del responsable.
“Tenemos que inspeccionar los buques, revisar sus bitácoras y determinar cuál realizó el vertimiento”, indicó el secretario de Marina.
En este sentido, detalló que cuatro naves permanecen en aguas nacionales bajo revisión directa, mientras que el resto se analiza a través de mecanismos de cooperación internacional.
El segundo origen proviene de emanaciones naturales de chapopote a unos cinco kilómetros de la costa de Coatzacoalcos. Morales Ángeles señaló que estas filtraciones ocurren de forma intermitente y, aunque aportan contaminante, no representan el mayor volumen detectado en esta contingencia.
La tercera fuente, considerada la más relevante, se ubica en la zona de Cantarell, a aproximadamente 60 millas de Ciudad del Carmen, Campeche. Ahí existen emanaciones naturales permanentes; sin embargo, en el último mes se registró un incremento en el flujo.

El funcionario explicó que las autoridades analizan si se trata de un comportamiento natural o de una posible falla estructural en instalaciones petroleras. “Estamos realizando revisiones con drones submarinos y buzos para descartar cualquier anomalía”, precisó.
Además, el titular de la Marina añadió que los modelos oceanográficos desarrollados con apoyo de instituciones académicas, como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), permitieron trazar la trayectoria del hidrocarburo, que se desplaza hacia el noroeste por efecto de corrientes y vientos, lo que explica su impacto en las costas de Veracruz, incluso las de Tamaulipas.
A pregunta expresa de La Razón sobre posibles cambios regulatorios, Morales Ángeles respondió que no se contemplan ajustes: “Porque creemos que con lo que tenemos nos permite una contención y una respuesta inmediata y efectiva a contingencias de este tipo”.
Es importante mencionar, dijo el almirante, que estos planes de contingencia “no son sólo para el terreno nacional, si hubiera afectación a otros países entonces avanzaríamos a los internacionales. No creemos necesario, de momento, hacer ningún cambio”.
Morales Ángeles destacó que no se están usando químicos para la limpieza del litoral y que la estrategia se centra en contener el contaminante desde su origen, particularmente en Cantarell, mediante la instalación de barreras marinas. Además, se mantienen sobrevuelos constantes y vigilancia con buques para detectar manchas en mar abierto y recolectarlas antes de que alcancen la costa. “El objetivo es interceptar el hidrocarburo antes de que llegue a las playas”, explicó.
Además, subrayó que este operativo permitió mantener en condiciones óptimas los destinos turísticos.
“La población puede tener la confianza de acudir a las playas, especialmente ahora en Semana Santa”, dijo.
La operación de contención incluye más de dos mil 200 elementos, cuatro aeronaves, siete buques, 12 embarcaciones y drones aéreos y submarinos. Las brigadas han recolectado 430 toneladas de residuos y limpiado poco más de 223 kilómetros de costa.
Por su parte, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, dio a conocer el plan de apoyo a comunidades afectadas. Informó que se identificaron 11 cooperativas pesqueras en la región, con más de 300 socios, a quienes se canalizan recursos para sostener sus actividades productivas.
Rodríguez Padilla detalló que existe una inversión de 15 millones de pesos destinada al fortalecimiento de estas organizaciones, además del despliegue de personal para labores de limpieza y acompañamiento social.
También reportó la atención médica a 538 personas en comunidades costeras, con cobertura en municipios como Agua Dulce y Coatzacoalcos.
Sobre la afectación ambiental, Alicia Bárcena enfatizó en que, hasta ahora, se descartan daños severos y destacó que todas las dependencias integradas en el grupo interinstitucional mantienen un despliegue permanente de vigilancia ambiental a través de Semarnat, Profepa, Conabio y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
Mariana Boy Tamborrell, procuradora federal de Protección al Ambiente, explicó que las brigadas atendieron a seis ejemplares de fauna con presencia de hidrocarburo —tres tortugas y tres aves— que fueron rehabilitados y liberados.
La secretaria de Medio Ambiente también anunció la creación de un observatorio permanente en el Golfo de México, instruido por la Presidenta Claudia Sheinbaum, que operará como un sistema integral de monitoreo y alerta temprana.
Este mecanismo concentrará información satelital, modelación de corrientes, reportes en campo y datos de instituciones científicas para identificar anomalías en el comportamiento de hidrocarburos o cambios en ecosistemas marinos.
El observatorio también incorporará la participación de universidades, centros de investigación y organizaciones civiles, con el objetivo de fortalecer la transparencia, validar la información oficial y anticipar riesgos. Además, permitirá dar seguimiento continuo a la salud ambiental de la región, evaluar impactos acumulativos y mejorar la capacidad de respuesta ante futuros incidentes, bajo un esquema de coordinación permanente entre dependencias federales y autoridades locales.

