A nadie le pareció nueva la “nueva figura” que anunció el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, para defender el voto tricolor en las elecciones del próximo año —sí, los hoy famosos “Defensores de México”—; sin embargo, nos dicen que dentro del priismo el término que sí hizo novedad fue el que acaba de acuñar la exdirigente de ese partido, Dulce María Sauri. En una entrevista radiofónica, la también exgobernadora de Yucatán aclaró que ella nunca ha abandonado el PRI; sin embargo, explicó que su situación respecto a esa fuerza política es similar a la que asumen “los osos o las marmotas” durante el invierno. “Yo no tengo que volver al PRI, porque yo nunca me he ido”, dijo. “He permanecido en mi partido, nada más que me declaré en estado de hibernación”. La política agregó que como los referidos animales, ella está en espera del regreso de la primavera priista, ya que para ella el instituto se encuentra en una etapa oscura, bajo la tutela de Alito Moreno. Aunque Sauri celebró el llamado a volver que hizo Moreno Cárdenas, estimó que aquello no alcanzará a hacer eco ni desvanecerá las desconfianzas. Ahí el dato.

