Comentan en el ámbito legislativo que aquella operación cicatriz de la que hablaron los de Morena —en referencia al proceso de reconciliación entre los partidos de la 4T a raíz de los desencuentros por la reforma electoral— no termina de cuajar, después de que el diputado del PT, Reginaldo Sandoval, declarara este martes que aun cuando su partido respaldará el Plan B en San Lázaro y que “estamos al 100 por ciento con nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum”, las disputas al interior de la coalición nomás no se dirimen: “Hay algunos que nos han atacado injusta e incorrectamente”, dijo sobre algunos miembros del oficialismo a los que, además, tachó de ser “más papistas que el Papa”. Sandoval también advirtió que “el fuego amigo” del que, dice, los petistas son víctimas, responde a una disputa “por los espacios que actualmente tiene el partido”, lo que le hace concluir —remarcó con tinta roja— es que “el partido mayoritario se quiere comer a los más chiquitos”, algo que, no obstante, admitió, forma parte de “la normalidad en la lucha electoral”. Tsss.

