Nos reportan desde Bucareli que no es que las cosas marchen mal con transportistas y campesinos, el detalle es que las dos principales agrupaciones que representan al gremio en las negociaciones para evitar bloqueos carreteros —el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC)— están aferrados con exigencias que están fuera de alcance y lógica. Ya lo comentaba la semana previa la Presidenta Claudia Sheinbaum, al referirse a la disposición de su administración para responder a demandas de seguridad y precios justos para productores de alimentos, pero apelando a que en las arcas no hay recursos infinitos. La postura oficial no ha sentado nada bien a los líderes de choferes y campesinos, a quienes también les reiteraron que ya no habrá apoyos para las organizaciones —como se hacía antes— sino que serán dirigidos a los trabajadores, sin intermediarios. Acto seguido, la FNRCM y la ANTAC ya advirtieron que si las cosas no se hacen a su modo habrá caos de altura mundialista.

