Y fue el secretario de Hacienda, Édgar Amador, quien no perdió tiempo en Washington y arrancó su agenda en las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial con un encuentro de alto nivel: nada menos que con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. Nos pasan el dato de que en la conversación abordaron temas sensibles como la relación económica bilateral, el impulso a los pagos digitales y, sobre todo, la coordinación para prevenir flujos financieros ilícitos, tema que ha estado muy presente desde hace algunos meses. Por cierto que este arranque de la participación del funcionario no es casual, porque la idea es tratar de marcar desde el primer día el tono de una agenda que viene cargada de reuniones con ministros de finanzas, integrantes de relevancia de organismos internacionales, calificadoras y bancos globales. Y todo esto en un contexto en el que México busca enviar una señal clara de estabilidad y confianza hacia los mercados. Por lo pronto, atentos.

