Pasan de 571 a 348 vigilantes en un año en ZMVM

En tragedia de Teotihuacán, plan de psicópata, violencia armada al alza, custodia limitada...

EL TIRADOR, Julio César, un lobo solitario que visitó antes la zona de ataque; buscaba replicar otras agresiones: copycat; ordenan nuevo esquema de seguridad. HABRÁ también vigilancia cibernética, anuncia Harfuch; aún en hospital 7 lesionados; incidentes con arma de fuego, al estilo EU, en aumento.

ELEMENTOS de la Guardia Nacional en Teotihuacán, ayer.
ELEMENTOS de la Guardia Nacional en Teotihuacán, ayer. Foto: Reuters

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) redujo en cerca de 40 por ciento el número de custodios en museos y zonas arqueológicas de la Ciudad de México y la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), tras sustituir a la Policía Auxiliar capitalina por empresas privadas de seguridad.

Así lo revela una revisión a los contratos públicos disponibles en Compras MX, hecha por La Razón, donde se expone que los recintos pasaron de contar con 571 elementos en 2024 a sólo 348 en 2025, lo que implicó una disminución significativa en la vigilancia de algunos de los espacios culturales más importantes del país.

  • EL DATO: LAS AUTORIDADES de la zona de Chichén Itzá reforzaron las medidas de seguridad, con la restricción del ingreso con mochilas grandes y revisiones más estrictas.

Entre los recintos más afectados por el recorte se pueden contar los museos Nacional de Antropología: de 111 custodios a 57 (–54), el de Historia Castillo de Chapultepec: de 79 a 35 (–44), y el del Templo Mayor: de 68 a 36 (–32), así como la zona arqueológica de Teotihuacán: de 30 a 24 (–6), esta última envuelta en el ataque sin precedentes que dejó dos muertos y 13 lesionados el pasado 20 de abril.

“Esto continúa de esta manera, probablemente hasta hoy; de hecho, hay zonas arqueológicas que no cuentan si quiera con un elemento”, dijo a este medio una fuente del INAH, quien recordó que durante 2025, varios de los principales museos del instituto en la capital tuvieron que cerrar temporalmente debido a la falta de personal de vigilancia.

El caso del Museo Nacional de Antropología, dijo, fue uno de los más representativos: pasó de contar con más de un centenar de elementos de seguridad a poco más de la mitad, pese a ser uno de los más importantes del país.

LA DISCUSIÓN de lo sucedido en Teotihuacán debe girar en torno a ¿cómo fue posible que una persona ingrese con un arma de fuego, una bolsa de municiones y un cuchillo sin que las autoridades se den cuenta?
VÍCTOR SÁNCHEZ Especialista en seguridad

“La discusión de lo sucedido en Teotihuacán debe girar en torno a ¿cómo fue posible que una persona ingrese con un arma de fuego, una bolsa de municiones y un cuchillo sin que las autoridades se den cuenta? ¿Para qué sirven entonces los filtros de seguridad de los sitios arqueológicos?”, cuestionó Víctor Sánchez.

El especialista en seguridad pública dijo en entrevista que por este tipo de circunstancias existe tanta preocupación por la seguridad en el Mundial de futbol, tanto dentro como fuera del país, por lo que “se tendrán que implementar mayores medidas de seguridad en espacios turísticos y de mucho tránsito”.

Destacó que el agresor que escaló la Pirámide de la Luna, desde donde disparó en múltiples ocasiones, actuó solo y “con mucha facilidad para ingresar el arsenal”, lo que pone en tela de juicio la operatividad de los filtros actuales.

Para el investigador de la Universidad de Coahuila, los filtros de seguridad deben ser preventivos, no únicamente reactivos, especialmente en sitios de alto flujo turístico, con lo que se plantea la necesidad urgente de revisar las matrices de riesgo y protocolos en todo el país.

VÍCTIMAS DE AUSTERICIDIO
VÍCTIMAS DE AUSTERICIDIO ı Foto: Especial

José Vidal Dzul Tuyub, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Cultura (SNTSC), señaló que el incidente “era un escenario previsible ante las condiciones actuales”.

El también excustodio del INAH explicó que el problema está vinculado tanto a la falta de presupuesto como a los nuevos desafíos de seguridad que enfrentan los espacios culturales.

Vidal advirtió que, aunque en recintos como el Museo Nacional de Antropología existen filtros como arcos detectores de metales, la situación en Teotihuacán es distinta dada su extensión —más de 260 hectáreas—, múltiples accesos y alta afluencia, que puede superar las 20 mil personas en un solo día.

Ante ello, propuso analizar modelos internacionales como el de Machu Picchu, donde el acceso diario está regulado para garantizar seguridad y conservación: “Consideremos la regulación de ingresos”.

El dirigente sindical destacó además un déficit de personal especializado. Indicó que actualmente el INAH cuenta con alrededor de 500 plazas vacantes, lo que debilita la operación en zonas arqueológicas.

En el caso específico de Teotihuacán, señaló, hace 15 años había cerca de 200 trabajadores de base, mientras que hoy hay aproximadamente 140, pese al incremento en la afluencia turística: “Deberían ser al menos 300 personas para cubrir adecuadamente los servicios”.