Alcanzan máximo histórico en 2025

Incidentes con arma de fuego estilo EU escalan

› SEGÚN RECUENTO de la Universidad de Coahuila, suman 114 desde 2019; el año pasado fueron 30, principalmente en escuelas; experto identifica patrones de imitación de otros hechos

Estudiantes de la secundaria Raymundo Abarca Alarcón, en Chilpancingo, Guerrero, fueron desalojados
Estudiantes de la secundaria Raymundo Abarca Alarcón, en Chilpancingo, Guerrero, fueron desalojados Foto: Especial

El ataque con arma de fuego en el que murieron dos personas, incluido el agresor, en la zona arqueológica de Teotihuacán, a pesar de ser un hecho sin precedentes en la historia de México, se inscribe en los 114 hechos de violencia armada que se reportaron en el país, particularmente en escuelas, similares a los que ocurren en Estados Unidos, de 2019 a 2026, de acuerdo con un recuento de hechos que elaboró la Universidad de Coahuila.

De acuerdo con la base de datos, autoría del investigador Víctor Sánchez, 2025 se alzó con el récord histórico, al contabilizar 30 hechos que se definen como incidentes con armas en escuelas bajo las siguientes categorías: tiroteos, amenazas con armas e ingresos de armas a los planteles.

DEBE HABER una subestimación importante. Sólo cuando se vuelven muy virales o cobran relevancia llegan al conocimiento público
VÍCTOR SÁNCHEZ Investigador de la Universidad de Coahuila

El antecedente más reciente ocurrió el pasado 24 de marzo, en la preparatoria Antón Makárenko, de Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un adolescente de 15 años asesinó con un fusil de asalto a dos maestras.

Los más de 100 incidentes con armas de fuego desde inicios del siglo, advirtió Víctor Sánchez en entrevista, no refleja la magnitud real del problema, ya que existe un subregistro importante.

“Debe haber una subestimación importante”, afirmó el experto, al explicar que muchos casos sólo alcanzan notoriedad cuando se viralizan o provocan consecuencias graves.

Desde su análisis, el crecimiento sostenido de estos eventos a partir de 2019 carece de una investigación profunda en México. El académico sostuvo que el país enfrenta un vacío de estudios sistemáticos en este sentido y, ante ello, recurre a comparaciones internacionales para entender el fenómeno.

La falta de registros completos continúa como uno de los principales obstáculos para comprenderlo. Sánchez insistió en que muchos eventos no alcanzan el conocimiento público.

“Sólo cuando se vuelven muy virales o cobran relevancia llegan al conocimiento público”, una situación que limita la construcción de diagnósticos precisos.

Desde la dispersión geográfica de los casos, el investigador concluyó que la violencia armada se ha extendido en distintas regiones del país. Subrayó que no existe una causa única que explique el problema, sino una interacción constante entre “distintos factores que requieren respuestas coordinadas entre las autoridades”.

DISPONIBILIDAD LETAL. A la ausencia de estudios se suma un factor estructural que agrava el problema: la amplia disponibilidad de armamento ilegal en el país. Más de 15 millones de armas circulan fuera de control y cada año ingresan alrededor de 300 mil nuevas piezas, señaló el experto. El especialista describió una combinación de factores sociales que elevan el riesgo. Problemas de salud mental, acoso escolar y entornos complejos se articulan con la disponibilidad de armas en los hogares, explicó tras subrayar que en varios casos el agresor obtuvo el arma dentro de su propia casa.

También identificó patrones de imitación en estos hechos. A su juicio, el ataque en Teotihuacán presenta similitudes con episodios internacionales que han marcado la violencia armada, como la masacre de Columbine, en 1999. Advirtió que la exposición mediática amplifica estas conductas.

Frente a este escenario, el profesor investigador propuso una respuesta integral que abarque atención psicológica en escuelas, campañas de prevención y sanciones a padres que permitan el acceso a armas a menores. Subrayó la necesidad de modificar la percepción social sobre estos artefactos.

  • EL DATO: EL 20 de abril de 1999, Eric Harris y Dylan Klebold asesinaron a 12 estudiantes y a un profesor antes de quitarse la vida en la secundaria Columbine, de Colorado.

“Transmitir que eso no es un juguete”, enfatizó, y remarcó que existen casos de estudiantes que han muerto incluso por manipularlas.

Dentro de las medidas discutidas, incluyó la posibilidad de implementar detectores de metales y revisiones de mochilas bajo condiciones específicas.

El especialista puntualizó que estas acciones deben aplicarse sólo ante riesgos concretos y con autorización previa de los padres. “En casos donde exista un peligro real y materializado se puede justificar”, indicó, al priorizar el derecho a la vida sobre la intimidad.

Sobre el caso reciente en Teotihuacán, el investigador descartó que se trate de un hecho aislado. Consideró que la recurrencia de estos episodios refleja una tendencia en crecimiento que exige atención inmediata. “Lo preocupante es que cada vez están siendo más frecuentes”, por lo que llamó a encender una señal de alerta social en el país.

EVACÚAN ESCUELA TRAS AMENAZA

Por. Elizabeth Hernández

CERCA DE MIL estudiantes de la secundaria Raymundo Abarca Alarcón, en Chilpancingo, Guerrero, fueron desalojados ayer tras una amenaza de ataque armado que activó protocolos de seguridad y la intervención de autoridades estatales.

Desde las 08:00 horas, madres y padres acudieron al plantel luego de recibir audios en grupos de WhatsApp que advertían sobre una posible balacera dentro de las instalaciones. El temor se extendió en minutos y provocó la retirada masiva de alumnos.

Una cartulina localizada en los sanitarios de hombres detonó la alerta. Personal educativo confirmó el hallazgo y reportó el contenido del mensaje, lo que llevó a solicitar apoyo inmediato de cuerpos de seguridad.

Elementos de la Policía Estatal arribaron al sitio tras recibir el reporte de “una posible situación de riesgo en un plantel educativo”. Los agentes revisaron las instalaciones y descartaron peligro para la comunidad escolar.

Autoridades estatales concluyeron que la advertencia correspondió a una broma; sin embargo, anunciaron indagatorias para ubicar a los responsables y deslindar responsabilidades.