Tras casi cinco años en el cargo

Gobierno evalúa relevo en la embajada de EU

El posible relevo adquiere peso en la antesala de una nueva ronda de negociaciones del T-MEC, clave para la agenda económica regional.

EL EMBAJADOR Esteban Moctezuma, el pasado 20 de marzo, en Washington
EL EMBAJADOR Esteban Moctezuma, el pasado 20 de marzo, en Washington Foto: Especial

UN POSIBLE cambio en la representación diplomática de México en Estados Unidos tomó forma en el círculo cercano de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien analiza sustituir a Esteban Moctezuma Barragán tras casi cinco años en el cargo.

Fuentes cercanas indicaron que el perfil mejor posicionado para el cargo es Roberto Lazzeri, actual titular de dos instituciones financieras de desarrollo. Su eventual designación requeriría aval del Senado, como establece la legislación mexicana para nombramientos diplomáticos.

La eventual salida de Moctezuma Barragán marcaría el segundo ajuste de alto nivel dentro de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en el inicio del nuevo gobierno. El diplomático asumió la embajada en 2021 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador y encabezó la relación bilateral en un período atravesado por tensiones comerciales y migratorias.

El posible relevo adquiere peso en la antesala de una nueva ronda de negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), clave para la agenda económica regional.

La situación de connacionales detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) también mantiene un foco permanente en la relación bilateral. Este frente, de acuerdo con analistas, exige interlocución constante con autoridades estadounidenses y capacidad de negociación en temas consulares.

El perfil de Roberto Lazzeri acumula experiencia en financiamiento al desarrollo. Desde agosto dirige de forma simultánea Nacional Financiera y el Banco Nacional de Comercio Exterior, dos entidades clave para la promoción económica y el apoyo a empresas exportadoras. Hasta ahora, la Presidencia no ha confirmado cambios oficiales. Sin embargo, el análisis interno refleja una reconfiguración estratégica en la política exterior mexicana, con énfasis en fortalecer la interlocución ante desafíos comerciales y migratorios de alto impacto.