Se advierte que no hay que perder de vista lo que ocurra en la Suprema Corte de Justicia de la Nación mientras la ministra Loretta Ortiz permanece fuera del máximo tribunal debido a la licencia que solicitó por cuestiones de salud y que concluirá el próximo 10 de mayo —según lo establecido hasta ahora—. Nos explican que esta ausencia puede influir más de lo que podría pensarse en la dinámica del Poder Judicial, ya que incrementa el riesgo de empates en el pleno, al funcionar con número par —sólo ocho integrantes—; sin Loretta, la Corte también podría verse en la imposibilidad de alcanzar los seis votos necesarios para invalidar alguna ley; de llegar a ese escenario, los fallos tendrán que aplazarse hasta contar de nuevo con el voto de Ortiz Ahlf. Dicen que todo el mundo espera que la referida licencia concluya realmente en la fecha que está marcada, pues aunque la SCJN cuenta con cierta flexibilidad para conceder estos permisos, si éstos exceden el mes, ya tendrá que haber intervención del Senado y proceder a ceder la vacante a la persona que hubiera ocupado el segundo lugar para ese cargo en la elección de 2025. Pendientes.

