La exembajadora estadounidense en el país y exsubsecretaria para América Latina y el Caribe del Departamento de Estado, Roberta Jacobson, advirtió que la acusación de Estados Unidos contra funcionarios en activo de Sinaloa puede leerse como parte de una estrategia de presión hacia México antes del inicio formal de la negociación del T-MEC.
En entrevista televisiva, Jacobson sostuvo que las acciones del gobierno estadounidense frente a México deben analizarse dentro de un escenario más amplio, marcado por el arranque del proceso comercial. “Tenemos que mirar a todo como parte de ese juego que el gobierno quiere usar para presionar a México en áreas dentro del tratado y afuera”, afirmó.
- El Tip: Para Jacobson, el reto ahora es encontrar una forma de cooperación que proteja la soberanía de cada país, pero que al mismo tiempo permita avanzar en su beneficio.
Además, señaló que este caso representa un nivel distinto de presión, debido a que los señalamientos no recaen sobre exfuncionarios, sino sobre actores políticos con cargo vigente. “No podemos decir exactamente que el gobierno de Estados Unidos va a presionar a México sobre más y más políticos, pero es un nivel distinto que en el pasado”, aseguró.

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Respecto a la exigencia de la Presidenta Claudia Sheinbaum para que los fiscales estadounidenses aporten pruebas contundentes e irrefutables, Roberta Jacobson señaló que, aunque la evidencia completa se presenta durante el juicio, una solicitud de extradición sí exige que se entreguen “cosas muy explícitas” para sustentar el proceso.

También habló del efecto que esta nueva presión puede tener sobre la cooperación bilateral, y advirtió que existe una línea delicada entre una acción que fortalece la colaboración y otra que puede dañar la relación entre ambos gobiernos. “Demasiada presión o cosas que el pueblo mexicano no puede aceptar, no va a prosperar y no va a mejorar la situación entre los dos países”, sostuvo.
Aun con la tensión política, aseguró que “la cooperación a nivel operativo o de personal técnico continúa” entre ambos países, y añadió los dos buscan evitar una ruptura en materia de seguridad.
Para la exembajadora, ambas naciones dependen una de la otra ante organizaciones criminales con operaciones más allá de la frontera común. “En el tema de seguridad entre México y Estados Unidos, ninguno puede hacerlo solo, necesita uno del otro, porque esas organizaciones son realmente multilaterales, no binacionales y también globales”, afirmó.
Agregó que existe una forma de cooperación compatible con la soberanía de cada país, siempre que permita avanzar en beneficio de ambas sociedades. En ese punto, consideró que los gobiernos no quieren llevar la tensión hasta un punto que frene los canales operativos.

