Viajeros que conocen Madrid como la palma de su mano nos dan cuenta del auge que está teniendo un conjunto de restaurantes llamados Los Aguachiles. Éstos se ubican en sitios estratégicos de esa ciudad que para nada pueden considerarse populares. Hay dos en el barrio de Salamanca y otro más en el barrio de Chueca, y habría además por ahí otros restaurantes hermanos. Nos dicen que se trata de emprendimientos que apuestan a convertirse en negocios prósperos con una carta en la que predominan los platillos sinaloenses. Ya para empezar su nombre hace alusión a uno de los platillos típicos de esa entidad. Pero ha comenzado a levantar cejas el empuje que trae la franquicia en cuyo éxito no puede escatimarse para nada el talento de los chefs, pero también la coincidencia que tiene el origen de la cocina de Los Aguachiles con el del embajador de México en España, Quirino Ordaz. Hay quien quiere ver detrás de todo esto la mano del exgobernador sinaloense, que con una mano supuestamente estaría atendiendo los temas diplomáticos y al mismo tiempo, con la otra, temas empresariales. Aunque, nos dicen los viajeros, eso ya sería de mal pensados.