En medio de una temporada de calor que apenas comienza a intensificarse, México ya registra sus primeras víctimas mortales. La Secretaría de Salud (Ssa) informó que, en lo que va de 2026, se han reportado tres defunciones asociadas a las altas temperaturas, todas provocadas por golpe de calor.
De acuerdo con el informe semanal Daños a la Salud por Temperaturas Naturales Extremas, correspondiente a la semana epidemiológica 16, el país acumula 217 casos de afectaciones a la salud relacionadas con el calor, lo que ha derivado en una letalidad del 1.38 por ciento.
- El Dato: A partir de hoy inicia una nueva onda de calor que durará hasta el viernes 8 de mayo, informó la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la capital.
Las autoridades sanitarias detallaron que los fallecimientos ocurrieron en tres entidades: Campeche, Quintana Roo y Sonora, con un caso registrado en cada estado. En todos éstos, la causa fue el golpe de calor, una condición que puede resultar letal cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura.
El reporte desglosa que, a nivel nacional, se han presentado: 100 casos de golpe de calor; 94 casos de deshidratación y 23 casos de quemaduras. Estos datos reflejan el impacto directo de las temperaturas extremas en la salud pública, especialmente en poblaciones vulnerables como adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
Aunque las cifras oficiales aún parecen contenidas, especialistas advierten que el calor extremo puede convertirse en una crisis de salud pública si no se toman medidas preventivas. La exposición prolongada al sol, la falta de hidratación y las actividades físicas en horarios críticos son factores que incrementan el riesgo.
Altas temperaturas superiores a los 45 grados registradas en varias regiones del país han encendido las alertas sanitarias; autoridades advierten sobre riesgos por golpe de calor y otros padecimientos que podrían repercutir a la salud, estos, dicen, van desde enfermedades estomacales hasta enfermedades en la piel.
Las autoridades recomiendan: Evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas; mantenerse hidratado constantemente; usar ropa ligera y de colores claros, prestar especial atención a menores, adultos mayores y mascotas.
Según reportes oficiales, la temporada de calor en México se extiende de la semana epidemiológica 12 a la 40, por lo que las condiciones extremas podrían prolongarse durante varios meses más.
“Los primeros decesos funcionan como una señal de alerta: el calor ya no es sólo una incomodidad estacional, sino un fenómeno con consecuencias directas en la salud y la vida de las personas. Es importante no desestimar las temperaturas que se están presentado sobre todo en regiones donde éstas han sido atípicas en los últimos años”, dijo Amalia García Vázquez, médico pediatra de un hospital regional en Veracruz.
En un hospital de Hermosillo, Sonora, José Manuel, jornalero de 52 años, dijo a La Razón que recuerda con dificultad el momento en que su cuerpo dejó de responder: “Primero fue el mareo… como si todo diera vueltas. Pensé que era cansancio, pero después ya no podía ni sostener la pala. Sentía la cabeza ardiendo, como si me estuviera quemando por dentro. Quise pedir ayuda, pero las palabras no me salían… y de pronto ya no supe nada”.
Sus compañeros lo encontraron inconsciente, tendido sobre la tierra caliente. Cuando llegó al hospital, su temperatura corporal superaba los 40 grados: “El doctor me dijo que estuve a nada de no contarla. Yo pensé que el calor sólo cansaba… no que te podía matar así, de repente”, afirma aún con la voz entrecortada.
En Quintana Roo, donde el calor se combina con la humedad, los casos de deshidratación han aumentado, especialmente entre trabajadores y turistas.
Mariana López, empleada de un hotel en Cancún, relata a este diario cómo ignoró las primeras señales: “Tenía turno doble y casi no tomé agua. Empecé con dolor de cabeza, luego me sentía débil… pero seguí trabajando. Pensé que era normal”. Horas después, su cuerpo colapsó.
“Me acuerdo que todo se puso borroso. Me zumbaban los oídos. Ya no podía ni caminar bien. Cuando desperté, estaba en una camilla con suero. El doctor me dijo que estaba severamente deshidratada. Me asusté mucho… nunca pensé que algo así me pasaría por no tomar agua”, relató.
Jorge Luis Bojorquez, especialista en enfermedades gastrointestinales, explicó que durante la temporada de calor aumenta el riesgo de enfermedades gastrointestinales por consumir alimentos en mal estado en la vía pública, lo que puede provocar infecciones: “La recomendación es mantenerse hidratado y estar pendiente de una posible descomposición de los alimentos, esto nos hará evitar infecciones gastrointestinales (gastroenteritis): causadas por bacterias, virus o parásitos que se reproducen rápidamente en alimentos expuestos al calor”.
Asimismo, el especialista aclaró que en esta temporada es muy común la presencia de pacientes con intoxicación alimentaria: “malestar por consumir alimentos descompuestos o mal refrigerados, provocando vómito y diarrea”.


