Acción conjunta: CNN y NYT

Refutan reporte sobre ataque de la CIA a un capo en el Edomex

La federación, la Fiscalía mexiquense y la agencia de EU rechazan la presunta acción encubierta en Tecámac; Gobierno defiende el respeto a la soberanía en la cooperación bilateral

Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch, ayer, en conferencia.
Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch, ayer, en conferencia. Foto: Especial

El Gobierno federal, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) rechazaron las versiones difundidas por la cadena televisiva CNN sobre la explosión de una camioneta en el municipio mexiquense de Tecámac, donde murieron Francisco Beltrán, alias El Payín, presunto operador del Cártel de Sinaloa, y su chofer, en marzo de este año.

La cadena estadounidense planteó que el hecho no correspondió a un accidente, sino a un ataque dirigido cerca del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). De acuerdo con esa versión, oficiales de operaciones de la CIA facilitaron la acción como parte de una campaña clandestina contra redes de cárteles en territorio mexicano, con una unidad de élite conocida como Rama Terrestre.

  • El Dato: CNN afirmó que, desde 2025, agentes de la CIA han participado en ataques mortales en contra de miembros de rango medio del narcotráfico para no levantar sospechas.

The New York Times (NYT) abrió un segundo frente en la controversia, al plantear que la CIA aportó inteligencia y apoyo de planeación para una operación contra el presunto operador del Cártel de Sinaloa, aunque sin personal en el punto de la explosión. De acuerdo con esa versión, la ejecución quedó en manos de autoridades mexicanas.

A diferencia de CNN, que atribuyó a oficiales de operaciones de la agencia un papel directo en el supuesto asesinato selectivo, el diario estadounidense marcó un matiz clave. Un exfuncionario y otras personas informadas sobre el caso afirmaron que la CIA ayudó a ubicar a El Payín y participó en la fase previa, pero sus elementos no estuvieron en el sitio donde ocurrió el ataque, que habría sido perpetrado por agentes nacionales.

El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, fijó la postura del Gobierno federal y rechazó cualquier lectura que atribuya a agencias extranjeras acciones directas dentro del país.

“El Gobierno de México rechaza categóricamente cualquier versión que pretenda normalizar, justificar o sugerir la existencia de operaciones letales, encubiertas o unilaterales de agencias extranjeras en territorio nacional”, señaló.

Al marcar distancia entre cooperación bilateral e intervención operativa, el funcionario sostuvo que la relación con Estados Unidos existe, resulta relevante y ha generado resultados para ambas naciones, pero debe apegarse a cuatro principios. “Respeto a la soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y cooperación sin subordinación”, afirmó.

Con ese posicionamiento, la autoridad federal defendió que las tareas dentro del territorio mexicano corresponden sólo a instituciones nacionales competentes. El apoyo de otros países, según el esquema descrito por García Harfuch, se limita al intercambio de información, a la coordinación institucional y a mecanismos formales del Gobierno federal.

Para la SSPC, esa cooperación ha permitido detenciones de objetivos relevantes, decomisos de droga, armas, precursores químicos, laboratorios clandestinos, recursos financieros y bienes vinculados a estructuras criminales.

Además, subrayó que estos canales pasan por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y por las instituciones del Gabinete de Seguridad, bajo el marco jurídico de cada país.

Más tarde, la Fiscalía mexiquense también salió al cruce de la versión publicada por CNN. La institución rechazó haber informado a esa televisora que “un artefacto explosivo había sido ocultado dentro del vehículo” y precisó que la indagatoria sobre los hechos del 28 de marzo permanece abierta.

Sin una determinación pericial o ministerial definitiva, la dependencia estatal indicó que aún no cuenta con una conclusión sobre el origen del incidente ni sobre las circunstancias que provocaron las dos muertes. Hasta ahora, la dependencia mexiquense sólo confirmó el avance de las diligencias y negó haber aportado a CNN la información que la cadena le atribuyó.

Al igual que las autoridades mexicanas, la CIA negó cualquier participación en el caso de Francisco Beltrán. Liz Lyons, vocera de la agencia estadounidense, calificó el reporte como “falso y sensacionalista” y sostuvo que “no sirve para nada más que como una campaña de relaciones públicas para los cárteles y pone en riesgo vidas estadounidenses”.

Hasta antes del reportaje, las versiones preliminares sobre la explosión apuntaban a que el capo y su chofer transportaban un artefacto que detonó de forma accidental.

CNN difundió una versión distinta y planteó una instalación intencional del dispositivo dentro de la unidad, una hipótesis que las autoridades mexicanas no han confirmado.

El reportaje también ubicó el caso dentro de un cambio de estrategia de Washington contra los cárteles. Según el medio, la administración de Donald Trump empezó a preparar desde el inicio de su segundo mandato una presencia más amplia de la CIA en México, con John Ratcliffe al frente de la agencia y con una revisión de opciones legales para usar fuerza letal contra organizaciones criminales designadas como terroristas extranjeras. La cadena añade que, en paralelo, aumentaron los vuelos de drones de vigilancia sobre territorio mexicano.


Google Reviews