Y después de que el Gabinete de Seguridad, a través de su Operación Enjambre, apuntara contra enormes redes de extorsión que operan bajo el paraguas de alcaldes, exalcaldes y otros funcionarios locales en demarcaciones morelenses, nos hacen ver que el fenómeno de ediles implicados en estos crímenes podría ser más grande de lo que pensamos, después del anuncio de las detenciones del munícipe de Atlatlahucan, Agustín Toledano, y del exalcalde de Yecapixtla, Irving Sánchez, y de las acusaciones contra el presidente municipal de Cuautla, Jesús Corona Damián —hoy prófugo—, más al sur del país sonó con fuerza la caída de la edil de Jiquipilas, Chiapas, Blanca Yaneth Chiu López, quien fue desaforada por el Congreso del estado e inmediatamente detenida por la Fiscalía local, también por señalamientos de extorsión, por presuntamente condicionar el permiso de instalación de una empresa a cambio de un millón de pesos. Nos dicen que el mensaje desde las autoridades federales es contra el abuso de poder y la impunidad que se esconde en los ayuntamientos, por lo que, nos advierten, es muy posible que veamos todavía más de esto. Atentos.


