Nos comentan que la falta de asistencia del senador morenista Enrique Inzunza a la Cámara alta ya no sólo inquieta a la oposición, que le exige “dar la cara” al estar señalado en Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado. Ahora también comienza a ser un motivo de preocupación para sus propios compañeros de partido. Explican que, tanto en la Comisión Permanente como en el próximo periodo extraordinario de sesiones, la ausencia de Inzunza ha puesto a la bancada guinda en la posición de maniobrar con sustitutos para no perder votos. Primero, el partido llamó al senador Alejandro Murat para entrar al quite por él en la Permanente, y ayer le tocó a Gerardo Fernández Noroña. Y mientras el partido quema todos sus cartuchos, la oposición ya comenzó a solicitar justificantes de las faltas del sinaloense. El verdadero nudo, se advierte, está en cómo su prolongada inasistencia podría comprometer el éxito de las iniciativas de ley impulsadas por el Gobierno federal. Sobre todo porque preside la Comisión de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos, donde deben ser dictaminadas. Uf.


