Culiacán dejó de ser territorio cómodo para Los Chapitos. La ciudad que durante años funcionó como vitrina de poder para los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán quedó partida por el avance de Los Mayos, que les quitaron el sur y el este de la capital sinaloense. De acuerdo con un reporte de International Crisis Group, la facción de los Guzmán perdió margen en su plaza más simbólica y ahora se sostiene en Mazatlán como uno de sus enclaves de mayor valor.
La firma advirtió que, desde septiembre de 2024, la guerra interna del Cártel de Sinaloa (CDS) borró viejas fronteras criminales en el estado. La estructura de Ismael El Mayo Zambada avanzó sobre corredores, colonias y comunidades donde los hijos de Guzmán Loera habían impuesto presencia durante años.
- El Dato: Según Crisis Group, la estrategia de seguridad del Gobierno ha reducido enfrentamientos armados, pero no ha debilitado las estructuras financieras, políticas y territoriales del CDS.
Dentro de este nuevo mapa, Mazatlán quedó como la única pieza que todavía sostiene a la facción Guzmán. Se trata de la segunda ciudad más grande de Sinaloa, escaparate turístico del Pacífico, y también alberga un puerto clave para el ingreso de precursores químicos destinados a drogas sintéticas como el fentanilo.

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El reporte señaló que Los Chapitos también perdieron terreno después de una campaña oficial contra negocios de apuestas y venta de droga vinculados con su estructura. En ese contexto, licorerías presuntamente controladas por el grupo recibieron ataques con granadas y disparos atribuidos a afiliados de Los Mayos.
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Desde Culiacán, la confrontación se extendió hacia comunidades del centro, la sierra y municipios del sur. El documento detalló que la batalla por la capital, considerada durante años un bastión de Los Chapitos, concentró la mitad de los homicidios reportados en Sinaloa entre septiembre de 2024 y diciembre del año pasado.
El reacomodo también abrió espacio en el norte de Sinaloa. Fausto Isidro Meza Flores, El Chapo Isidro, jefe de una facción desprendida de la antigua Organización Beltrán Leyva, tomó protagonismo y consolidó presencia en Guasave, Sinaloa de Leyva, Ahome y El Fuerte. “Es quien mantiene la paz en el norte”, confesó a Crisis Group un funcionario de seguridad del gobierno estatal.
La diferencia con el resto del estado marca una nueva línea del conflicto. Mientras Culiacán, Concordia, Badiraguato y otras zonas acumularon asesinatos, desplazamientos y ataques, esa región registró apenas una fracción de los homicidios estatales reportados desde que estalló la guerra entre Los Chapitos y la Mayiza.

El poder de El Chapo Isidro rebasa el control territorial. Su facción opera centros de producción y rutas de tráfico de fentanilo, de acuerdo con el informe. La señal más clara apareció en diciembre de 2024, cuando tonelada y media de esa droga incautada en Ahome quedó vinculada con su grupo.
Bajo este nuevo reparto, Los Mayos ampliaron su presencia en Culiacán, Los Chapitos sostuvieron Mazatlán y la estructura de Meza Flores consolidó el norte. El conflicto no eliminó las redes criminales del Cártel de Sinaloa, pero sí alteró sus equilibrios internos, sus zonas de influencia y sus alianzas locales.
Fuentes consultadas por International Crisis Group indicaron que la intervención de fuerzas federales redujo los enfrentamientos armados más visibles en zonas urbanas. No obstante, el reporte advirtió que los choques se trasladaron hasta áreas rurales y que el tráfico de fentanilo continuó con pocas alteraciones.
Además del fentanilo, las facciones conservan operaciones con metanfetamina, cocaína y rutas internacionales. Crisis Group sostuvo que los enfrentamientos entre Los Mayos y Los Chapitos no detuvieron estos envíos, aunque sí complicaron algunas relaciones comerciales con proveedores de Sudamérica.
El informe también explicó que la fragmentación del Cártel de Sinaloa es un fenómeno que se ha observado desde la década de los ochenta con diferentes periodos de intensidad. En ese esquema, Crisis Group identificó cuatro facciones activas en el estado en este momento. Los Chapitos, Los Mayos, el grupo de Aureliano Guzmán Loera, El Guano, y la organización de Meza Flores.
La lectura territorial de fragmentación continua refuerza el diagnóstico central del reporte, y es que la guerra entre los Chapitos y la Mayiza no sólo desplazó mandos o células establecidas por años, también abrió una disputa bilateral entre México y Estados Unidos en donde la presión bilateral ha ido escalando.
El informe subrayó que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfrenta la violencia en Sinaloa bajo una presión adicional de Washington, mientras el gobierno de Donald Trump exige mayores resultados contra el tráfico de fentanilo hacia la frontera norte.
Las autoridades mexicanas han contenido parte de la violencia más visible mediante despliegues militares, detenciones y decomisos. No obstante, el organismo advierte que el conflicto de fondo persiste porque los grupos conservan capacidad operativa, apoyos locales y control territorial en zonas clave del estado.
Para Crisis Group, ni el empuje estadounidense ni la guerra interna del cártel han golpeado de manera sustancial las redes criminales de estas facciones, incluidas aquellas donde podrían operar funcionarios corruptos.
Refrendan recompensa por Los Chapitos
| Por Elizabeth Hernández |
Autoridades de la División de Investigaciones del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI, por sus siglas en inglés) refrendaron la recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca al arresto de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, señalados como líderes actuales de Los Chapitos.
El mensaje público del HSI los identificó como hijos de Joaquín El Chapo Guzmán Loera. De acuerdo con esta dependencia federal, ambos heredaron redes de tráfico de drogas de su padre, uno de los narcotraficantes mexicanos más conocidos a nivel internacional.
La publicación incluyó una imagen con los cuatro hijos de el capo y la frase “dos menos y faltan dos con recompensa”. En el gráfico, la palabra “capturado” aparece sobre los rostros de Joaquín y Ovidio Guzmán López, mientras Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar figuran como los objetivos aún pendientes para las autoridades estadounidenses.

Washington lanzó la oferta el 15 de diciembre de 2021, cuando el Departamento de Estado anunció hasta cinco millones de dólares por datos que permitieran el arresto o la condena de cuatro hijos de Guzmán Loera. El Programa de Recompensas contra Narcóticos de Estados Unidos fijó ese monto ante los cargos federales que enfrentaban en ese momento por su presunta participación en el tráfico ilícito de drogas.
El monto aumentó después para Iván Archivaldo y Jesús Alfredo. El 14 de abril de 2023, las fichas del Departamento de Estado ya ofrecían hasta 10 millones de dólares por cada uno, cantidad que el Departamento del Tesoro ratificó el 9 de junio de 2025 al sancionar a Los Chapitos junto con una red financiera con operaciones en Mazatlán, Sinaloa.
La HSI pidió a la población no intentar detener a los señalados y canalizar cualquier dato sobre su paradero a través de las vías oficiales. La agencia habilitó un número telefónico y un correo para recibir información, además de advertir que Iván Archivaldo y Jesús Alfredo deben considerarse armados y peligrosos.


